Tras la visita de un delegado papal, Cargnello cede en el tema de la Virgen de Cerro

0
105

El arzobispo firmó un acuerdo con las Carmelitas Descalzas, que lo habían denunciado por violencia, y admite que practiquen “la devoción que deseen”.

El convento tuvo custodia policial en la puerta durante meses.

Cinco meses después de denunciar por violencia de género al arzobispo Mario Cargnello, las Carmelitas Descalzas firmaron un acuerdo con la Iglesia y se levantó la custodia policial que tenían en la puerta del convento. Del convenio se desprende que las monjas pueden «practicar la devoción que deseen», luego de que la cercanía de la congregación con la Virgen del Cerro generara rispideces con la máxima autoridad eclesiástica. Un delegado del papa Francisco actuó como mediador entre las partes. En paralelo, se autorizó una misa para la fiesta de la denominada Inmaculada Madre del Corazón Eucarístico de Jesús.

A mediados de abril, el arzobispo fue denunciado por hermanas del monasterio San Bernardo por violencia psicológica, económica y física. La jueza a cargo de la causa, Carolina Cáceres Moreno, había ordenado una consigna policial durante las 24 horas afuera del convento, ubicado en la calle Caseros.

El 27 de agosto pasado, las denunciantes y el Arzobispado llegaron a un acuerdo que tuvo como intermediario a un abogado del Vaticano que a partir de ahora deberá monitorear la situación: Javier Belda Iniesta. El religioso es el mismo que defendió al exobispo de Orán, Gustavo Zanchetta, condenado en marzo por abusos sexuales a dos exseminaristas.

En un comunicado que emitió el Arzobispado tras el convenio, se especificó que «cada hermana puede practicar las devociones particulares que desee, teniendo siempre presente la obligación de preservar la comunión con la Iglesia». Este punto, sin explicitarlo, zanja uno de los conflictos entre el Arzobispado -que desaprueba a la Virgen del Cerro- y las Carmelitas, que están estrechamente vinculadas con ese movimiento de fe y con María Livia Galliano, la salteña que dice haber recibido mensajes de esa virgen.

Incluso algunas versiones indican que la denuncia de violencia contra Cargnello surgió luego de que el arzobispo se disgustara porque había una imagen de la Virgen del Cerro en el convento, lo que habría derivado en una fuerte discusión que incluyó forcejeos.

A fines de abril, el Arzobispado de Salta había difundido un documento según el cual la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires respaldaba a Cargnello en esta cuestión. En el texto se señalaba que «la Comunidad de las Hermanas Carmelitas de Salta no debe en ningún modo involucrarse en actividades ligadas a la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús». En este contexto, el acuerdo de la semana pasada se lee como un cambio significativo y hasta inesperado, si bien la Iglesia sigue sin reconocer a la Virgen del Cerro y las Carmelitas no pueden ser parte del movimiento de la Inmaculada Madre formalmente y como organización que forma parte de la estructura eclesiástica, sino como creyentes particulares. 

Las partes también convinieron que el Arzobispado nombraría a un delegado para intervenir en la elección de la «priora», máxima autoridad del convento. Las religiosas habían denunciado que Cargnello ponía trabas para este trámite y que, sin una autoridad designada formalmente, tenían dificultades para administrar sus ingresos y complicaciones económicas.

Eduardo Romani, abogado del arzobispo, confirmó ayer que tras la firma del documento y, con acuerdo de ambas partes ante el juzgado, se suspendió la consigna policial afuera del convento. También indicó que se replanteó la prohibición de acercamiento al monasterio que la jueza le había impuesto a Cargnello: antes era de 300 metros y quedó establecida en 100.

Las monjas, por su parte, asumieron el compromiso de presentar periódicamente ante el Arzobispado balances sobre sus ingresos y egresos.

Claudia Zerda Lamas, abogada de las Carmelitas Descalzas, prefirió no hacer declaraciones a este medio sobre los términos del acuerdo y la continuidad de la causa judicial contra Mario Cargnello.