jueves, septiembre 24

Tras una nueva avanzada del kirchnerismo, Rodríguez Larreta y Fernández se mostraron juntos

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El encuentro se dio en Olivos en el marco de la creación del kit para testeos masivos que crearon científicos argentinos y que anunció ayer el ministro de Salud, Ginés González García

El presidente Alberto Fernández se reunió en Olivos junto al jefe y vicejefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli, respectivamente, para presentarles el nuevo kit que detecta la presencia de coronavirus en 90 minutos aproximadamente.

El encuentro se dio en un contexto en el que esta semana Larreta recibió duras críticas de dirigentes de la oposición, tanto de segunda línea como intendentes del Conurbano.

La idea que Alberto Fernández quiso transmitir al Instituto Patria fue: “Estamos en una pandemia y seguimos trabajando juntos”. Es que esta semana, muchos criticaron la decisión de Larreta de reabrir comercios cuando se dio una avanzada en la cantidad de contagios en la Ciudad.

La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, dijo por ejemplo: “Nos parece un acto de irresponsabilidad por parte del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Representa un riesgo enorme para toda la población”, señaló Mendoza, activa dirigente de La Cámpora.

Fue la inequívoca señal de que era hora de intervenir y dejar en claro que, al menos mientras dure la cuarentena, Rodríguez Larreta es un aliado necesario. Pero Mendoza no fue la única. El primero en poner el foco sobre el mandamás de la ciudad fue Máximo Kirchner.

En su intervención, ayer, en el cierre del debate de la primera sesión virtual de la Cámara de Diputados, el legislador nacional le mandó un mensaje directo: “Cuenta con nosotros para aguantar esa presión y preservar la vida de la gente”.

Después fue el turno de Axel Kicillof. Desde la gobernación bonaerense, el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, y el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, señalaron que la flexibilización del aislamiento podría disparar los casos en el conurbano.

Cerca del gobernador bonaerense aseguraron que no quieren ir a una guerra con Rodríguez Larreta. Algunos funcionarios bonaerenses, con malicia, hablan de una devolución de gentilezas de La Plata a la Casa Rosada porque el Presidente sacó a la cancha a María Eugenia Vidal con sus críticas.

En las últimas horas se sumó el intendente de Berazategui, Juan José Mussi, cercano a la vicepresidenta. Según el jefe comunal, “si las cosas siguen así”, habría que cerrar los accesos a la Capital para limitar la propagación del virus. “Todos los intendentes estamos de acuerdo con que el jefe de Gobierno de la Ciudad no abra los comercios. Tendríamos que cerrar los puentes si eso pasa”, dijo, en diálogo con El Destape Radio. El jefe comunal de Florencio Varela, Andrés Watson, también se incorporó a la lista.

Alertado de la creciente presión, el Presidente decidió actuar. La fotografía con Rodríguez Larreta y Santilli, esperan en la Casa Rosada, debería calmar a la tropa de Cristina Kirchner.

El jefe de gobierno porteño y su vice no responderán públicamente las críticas. “Está conforme”, describió un hombre cercano a Rodríguez Larreta. “Más nos pegan, más tranquilos tenemos que estar”, agregaron fuentes cercanas al jefe de gobierno.

En la ciudad cargan la responsabilidad por los cuestionamientos en la provincia y a La Cámpora. “Como no pueden controlar nada, nos acusan a nosotros. A diferencia de ellos, nosotros estamos yendo a buscar los casos”, se defendieron en Uspallata.