Un par de botas de cuero de marca puede valer lo mismo que un alquiler en la Ciudad

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La inflación trastocó los precios de productos y servicios, generando casos insólitos. Qué valores piden las grandes marcas por un par de botas de cuero

Un par de botas de cuero de marca puede valer lo mismo que un alquiler en la Ciudad

El precio de la indumentaria y el calzado en Argentina es, desde los últimos meses, uno de los temas más álgidos de la agenda nacional que genera no sólo debates entre el sector industrial y el Estado sino que es además fuente de preocupación para los consumidores.

De cara al invierno, la necesidad de comprar calzado de abrigo y acorde a las bajas temperaturas vuelve a poner el foco en los precios. Sucede que el valor de unas botas de cuero de marca pueden llegar a equivaler al valor promedio de un alquiler de un departamento monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires. 

En el caso de las botas de cuero para mujer, algunas importantes marcas con presencia centros comerciales, como Mishka, ofrece modelos que van entre los 24.900 y los 34.500 pesos dependiendo del diseño y la altura de la caña.

Firmas como Paruolo tienen botas de caña alta a $40.499 y bucaneras a $41.999, mientras que sus diseños más cortos, como el modelo Gagne confeccionado en cuero crocco, tiene un precio en su e-commerce de 29.999 pesos. Por su parte, Ricky Sarkany tiene botas de caña media y alta con valores que van desde 25.000 hasta $44.000, siempre confeccionadas en cueros.

Así, este último precio prácticamente iguala al alquiler promedio que se paga por un departamento de un ambiente, que en CABA se ubica cerca de los $47.500, según relevamientos privados, lo que pone en evidencia los desfasajes de los precios relativos en la economía argentina

Firmas como Paruolo tienen botas de caña alta a $40.499 y bucaneras a $41.999

Para el segmento masculino, La Dolfina ofrece en su tienda online oficial borcegos de cuero a 39.000 pesos y botas cortas de gamuza al mismo precio. Por su parte, Grimoldi -que recientemente presentó sus planes para recuperar ventas– tiene borcegos a 24.000 pesos y botas cortas acordonadas a 26.000 pesos mientras que Etiqueta Negra vende botas de caña media confeccionadas en cuero graneado a 39.000 pesos.

¿Por qué suben los precios pero también sube el consumo?

En el último tiempo, tanto el calzado como las prendas de vestir fueron de los productos más afectados por la inflación. De acuerdo al último Índice de precios al consumidor, elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC), dichos rubros subieron sus precios un 9,9% intermensual en abril y acumulan un aumento del 73,4% en su comparación con el mismo mes del año pasado.

Ricky Sarkany tiene botas de caña media y alta con valores que van desde 25.000 hasta 44.000 pesos

Sin embargo, a pesar de los aumentos, el consumo de zapatos continúa creciendo. Según datos de la CAME, el sector de Calzado y marroquinería vendió en abril un 6,8 % más que en abril de 2021. Y algo similar sucede con la producción: los últimos datos de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC) de Argentina indican que entre enero y marzo de este año la producción del sector creció un 63,6 % interanual.

«Para entender por qué sucede esto hay que destacar que el INDEC unifica indumentaria y calzado en un mismo sector, pero sus niveles de precios son totalmente distintos. Las ventas de calzado están en aumento porque su precio relativo decrece mes a mes ya que su incremento es menor a la inflación», explica en diálogo con iProfesional el vicepresidente 2° de la CIC, José Fernando De Vito.

Diferencia entre precios de fábrica y de comercio en los zapatos

Grimoldi tiene borcegos a 24.000 pesos y botas cortas acordonadas a 26.000 pesos

En cuanto al precio final de un par de zapatos, De Vito destaca la diferencia entre los precios de fábrica y los de los comercios. Según explica, entre enero y abril de este año el costo de fábrica de un par de calzado se incrementó entre un 7% y un 10% de acuerdo al tipo de componentes que utilice en su confección.

«Eso son los precios salidos de fábrica, pero otra cosa son los precios finales donde cada comercio tiene su mark up. Los comerciantes remarcan sus productos de acuerdo a su estructura de costos y al poder adquisitivo del cliente que compra en cada zona. No es lo mismo ir a comprar a un comercio de barrio que a un shopping o a avenida Santa Fe. Según a dónde se vaya a comprar se pueden encontrar precios remarcados por 2 o hasta por 3″, finaliza De Vito.