lunes, febrero 26

VIDEO Con su hija enferma en brazos, cruzó el límite a pie porque no les permitían ingresar

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No lo dejaron ingresar con su vehículo a la provincia de Santiago del Estero. Diego Jiménez volvía de Tucumán, donde su hija Abigail se realiza el tratamiento, y un efectivo del puesto de control limítrofe le impidió ingresar a su provincia. El episodio causó repudio e indiganción.

El llanto desesperado de la nena de 12 años que se toca la pierna lastimada duele. Fueron más de dos horas las que Milagros Abigail Jiménez, que lucha desde hace años contra un cáncer, estuvo junto a su familia en el límite entre Tucumán y Santiago del Estero sin poder regresar a su casa por un control policial en Termas.

“Paso siempre, no me podés hacer esto”, le rogaba el padre, con Milagros en brazos, a un efectivo policial. 

Regresaban desde el Hospital de Niños de Tucumán y volvían hacia Santiago. “Llegamos a Tucumán a las 8, nos atendieron en el hospital y luego pasamos por la Terminal donde nos tomaron los datos. Luego pagamos el peaje y cuando quisimos entrar a Las Termas, el oficial nos pedía un pase de emergencia. Mi hija lloraba y estaba con un shock de nervios”, contó Carmen, mamá de Milagros Abigail. 

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Y sumó: “Solo le pedía (al policía) que nos deje ingresar porque ya hacía bastante calor, y encima estaba lleno de moscas e insectos. Teníamos miedo de que se le infecte la herida en su pierna. Pero él no entendía, nos decía que esperaba la orden de Santiago”.

El argumento para impedirles el paso era que necesitaban la autorización del comité de emergencia de Santiago del Estero. “No tenés corazón, hermano”, le gritaba la madre Milagros a la policía e instantes después el padre la tomó en brazos y comenzó a caminar. Recorrió 5 kilómetros con la pequeña en brazos.

Carmen luego realtó que caminaron “hasta que llegaron cuatro patrulleros” que los llevaron a su casa para que hagan la cuarentena obligatori. Fue un dolor muy grande ver a mi hija cómo lloraba y que la Policía no tenga nada de piedad”, dijo.

«¡Están locos! ¿Cómo creen que voy a hacer si a ella le pasa algo? Hay días en que la niña está mal. Es una paciente de alto riesgo y esta gente cree que puede jugar con la vida de mi hija», señaló Carmen notablemente conmocionada y concluyó: «Esto no le deseo a nadie; fue un dolor muy grande. Nos trataron como delincuentes».