Lo que no se contó de la renuncia deMáximo»Vio que elGobierno se va a dar un palo tremendo»

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La nota de Máximo deja claro que ignoraron totalmente su postura y que la responsabilidad del resultado del acuerdo es toda del Presidente y su ministro

"Vio que el Gobierno se va a dar un palo tremendo": lo que no se contó de la renuncia de Máximo

El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no estaba en la agenda de La Cámpora y eso era evidente a priori. Quien creyera que el kirchnerismo de paladar negro, iba a «tragarse el sapo» sin consecuencias, después de que el presidente Alberto Fernández haya desoído las advertencias de Máximo Kirchner durante semanas, se equivocaba feo.

Es cierto, Cristina no se expresó aún, y nadie está seguro si eso es bueno o malo. «Es las dos cosas», dice una fuente cercana al amo de Dylan. «Si habla nos sepulta ¿o vos no crees que piensa lo mismo que Máximo? Y además, sepulta el acuerdo. Si no habla, bueno: incertidumbre, elucubraciones, dólar blue disparándose, lo que estás viendo bah».

El rechazo de Máximo y su carta explicativa, dispararon diversas hipótesis que no terminan de develarse porque cuando los camporistas quieren, son tan crípticos como la propia Cristina y en este momento lo que buscan es el suspenso, Alfred Hitchcock moriría de envidia al ver como han logrado mantener en vilo a sus compañeros albertistas, en muchos casos, un tanto mas «verdes».

«Lo que Máximo vio es que el gobierno se va a dar un palo tremendo con o sin acuerdo», señalan algunas fuentes

No solamente porque sin los votos de la agrupación kirchnerista en diputados, la ratificación que el Congreso debe darle al acuerdo probablemente no salga, y si lo hace, será por el apoyo de la oposición que va a cobrarle carísimo al oficialismo ese acompañamiento, sino, además, porque todos especulan sobre el fin buscado en la estrategia de Máximo.

Como el propio ex presidente de la bancada oficialista escribe en su carta de dimisión, nadie duda de su pragmatismo y es justamente por eso, que la movida resultó un impacto. «Esta jugando a otra cosa, el tema no es el Fondo ni el acuerdo», dicen cerca de Alberto.

Algunos que se jactan de conocer a la familia Kirchner intentan explicar, no sin razones: «Lo que Máximo vio es que el gobierno se va a dar un palo tremendo con o sin acuerdo. Era el momento ideal para despegarse y hacerlo ‘por principios’. Queda como un campeón con la militancia, cuando el Presidente choque la calesita, se le echará la culpa al Fondo y a un mal acuerdo, hubo ajuste e igual nos la pusimos, y fue ese del bigote, no nosotros».

A juzgar por la estrategia kirchnerista después de las elecciones primarias de 2021, la explicación está lejos de parecer delirante, más bien, resulta compatible con un modus operandi.

Ahora bien. La Cámpora no solamente es Máximo, también es Eduardo «Wado» De Pedro, ministro del Interior, y es Juan Cabandié, ministro de Ambiente, y es Luana Volnovich, titular del PAMI a la que Alberto quiso echar y no pudo, incluso con el affaire caribeño de por medio.

¿Cómo reaccionarán si el albertismo consigue de alguna manera mágica pasar el acuerdo con el Fondo por el Congreso? «Se van todos a la mierda; no lo dudes, se termina de partir el Gobierno que ya no se sostiene», opinan con envidiable certeza en la Cámara de Diputados.

Lo cierto es que Alberto se fue de paseo a Rusia y China y Cristina quedó en la presidencia, e hizo trascender que en esta semanita de ausencia del «jefe», no piensa pisar ni la Rosada ni el Senado. «¿A vos te parece que hacía falta que se supiera eso? Cuando Cristina no quiere que se sepa algo no se sabe, esto lo dio a conocer ella, es una muestra de desprecio. Hay un llamado a extraordinarias del presidente ¿hace falta que filtres a los medios amigos que no piensa ir al Congreso?», se pregunta la sufriente fuente gubernamental. Falta no hace, en principio.

En los pasillos de la Cámara de Diputados ya empiezan a hablar de lo «empiojado» que va a ser el debate del proyecto

El resquebrajamiento de la alianza de gobierno es un hecho. La nota de Máximo deja claro que ignoraron totalmente su postura y que la responsabilidad del resultado del acuerdo es toda del Presidente y su ministro de Economía, Martín Guzmán.

En los pasillos de la Cámara de Diputados ya empiezan a hablar de lo «empiojado» que va a ser el debate del proyecto. «Esto va a ser así. Cuando caiga en comisión, los de Juntos van a pedir precisiones que no va a haber y ajustes que el gobierno no quiere hacer. Pero los chicos de la Orga, van a pedir menos ajuste y libertad de imprimir billetes y correr la meta de déficit cero para 5 años más adelante. Y entonces ¿Qué va a salir? Nada flaco, no hay forma», dice un peronista de los que recorre esos pasillos hace 20 años, conocedor de todas las mañas parlamentarias de la historia de la humanidad.

En definitiva, lo que fue un respiro para el gobierno, le duró un fin de semana. Fernández durmió tranquilo sábado y domingo hasta que le cayó por la cabeza la renuncia de Máximo y un nuevo frente interno que no puede resolver. Mejor nos vamos a Rusia y que sea lo que Dios quiera.

f: IProfesional