El Gobierno no logra acordar con las provincias y crece el riesgo de que no se vote el Presupuesto

Las autoridades nacionales se mantienen firmes en que se respete el déficit cero y aseguran que no les preocupa si no se aprueba el proyecto. Los mandatarios locales reclaman que se paguen las deudas, pero insisten en que sea la Casa Rosada la que defina de dónde se sacarán los recursos para eso. Hubo un pedido para reunirse y discutir el asunto en persona, pero no fue contestado

“Un país serio no puede no tener un Presupuesto”, sostuvo el jueves pasado el gobernador de La Pampa, Sergio Zioliotto, al salir de una reunión que mantuvo en la Casa Rosada para avanzar en un acuerdo por la deuda que la Nación mantiene con su provincia.El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, enfatizó la importancia de aprobar el Presupuesto al salir de una reunión en Casa Rosada donde discutió un acuerdo por la deuda que la Nación mantiene con su provincia. Mientras el Gobierno insiste en un presupuesto con déficit cero, los gobernadores reclaman ajustes para incluir partidas destinadas a deudas provinciales y compensaciones, lo que mantiene el debate trabado en el Congreso.

El proyecto presentado por Javier Milei busca mantener equilibrio fiscal, pero los mandatarios provinciales exigen coparticipación de excedentes, el pago de deudas por cajas previsionales no transferidas a la Anses y la compensación del Pacto Fiscal 2017. Aseguran que estos reclamos representan solo el 0,2% del PIB y menos del 2% del presupuesto, por lo que no afectarían el equilibrio fiscal. Desde Balcarce 50, sin embargo, señalan que cualquier incremento de gastos debe incluir un detalle de qué áreas serán ajustadas para cubrirlos.

El conflicto también tiene aristas políticas: gobernadores de Juntos por el Cambio critican que la Nación priorice el pago de deudas con la Ciudad de Buenos Aires mientras ignora reclamos de otras provincias. Además, acusan al Ejecutivo de desentenderse de su responsabilidad de definir cómo financiar estas obligaciones, advirtiendo que muchas de ellas ya cuentan con fallos judiciales favorables.

El Gobierno, por su parte, minimiza la posibilidad de un impacto negativo si el proyecto no se aprueba, argumentando que puede prorrogarse el Presupuesto 2023 por decreto. Sin embargo, la oposición considera que esta medida enviaría un mal mensaje a los mercados, complicando las negociaciones con inversores y organismos internacionales, así como el plan económico del Ejecutivo.

Ante la falta de acuerdo, no se descarta que el proyecto quede sin tratamiento en sesiones extraordinarias, lo qu

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