El ministro de Economía, Luis Caputo, prepara un cambio en la política cambiaria para enero, buscando reducir el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial (actualmente en un 2% mensual) al 1%. Esta medida sería un paso hacia la eliminación del cepo cambiario, objetivo clave del gobierno de Javier Milei, con miras a controlar la inflación y mejorar la posición económica de Argentina. La eliminación del cepo podría ocurrir entre marzo y abril de 2025, siempre que se logre estabilizar la inflación general en torno al 2,5% mensual durante un trimestre.
Simultáneamente, el Gobierno busca fortalecer sus reservas financieras y ha tomado medidas como la eliminación del Impuesto PAIS para la mayoría de las importaciones. Este tributo, creado hace cinco años, desaparecerá por completo a finales de diciembre, lo que debería abaratar costos de insumos importados y reflejarse en una moderación de los precios locales. Se estima que esta medida podría reducir la inflación en un 0,7%.
Expertos como Miguel Kiguel destacan que, para salir del cepo, será necesario negociar con empresas que buscan transferir divisas al exterior y manejar de manera diferenciada los flujos y los stocks de dólares retenidos. Además, advierten que una eventual apreciación excesiva del peso podría poner en riesgo la competitividad de ciertos sectores económicos.
Pese a los desafíos, el gobierno proyecta un crecimiento económico del 6% para 2025, impulsado por factores como el potencial de Vaca Muerta y un entorno fiscal más equilibrado. Sin embargo, la sostenibilidad de estas políticas dependerá de un contexto internacional favorable y de la capacidad del Banco Central para enfrentar posibles demandas de divisas acumuladas.
F:Iprofesional





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