El magistrado se diferenció de sus compañeros del máximo tribunal a quienes acusó de “crear cargos y oficinas sin sentido y como nunca antes”, lo que expuso la fuerte disputa dentro de la cúpula del Poder Judicial.
Mientras la Corte Suprema de Justicia mantiene una fuerte disputa con el gobierno de Javier Milei por el intento de proclamar por decreto al juez federal Ariel Lijo para ocupar el quinto espacio vacante, uno de sus integrantes destapó la interna que atraviesa el máximo tribunal.
Este viernes, el ministro de la Corte, Ricardo Lorenzetti, presentó su voto en contra en la acordada publicada el pasado jueves, en donde se nombró a una nueva secretaria para el tribunal supremo, tras el retiro del actual titular de la Secretaría Judicial N°2, el doctor Silenio Rómulo Cárdenas Ponce Ruiz.
“Desde que se anunció la nominación de dos nuevos jueces se han creado cantidades increíbles de oficinas sin sentido”, sostuvo Lorenzetti en referencia a la presentación de los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, ante el Senado para ocupar los cargos vacantes en la Corte.
El cortesano aseguró en su fallo en disidencia que “solo la ambición desmedida y la mediocridad en los objetivos pueden explicar lo que está sucediendo en esta Corte Suprema en las cuestiones de Superintendencia en este año”.
“El colmo es la decisión sobre la que disiento, porque, si bien me había llegado el comentario de que se presionaba a los secretarios de Corte para que se jubilaran, nunca pensé que eso podía ser cierto, pero la prueba concreta es que en esta decisión se dice que el secretario de previsional, ‘comunicó’ su decisión de jubilarse, cuando nunca lo hizo en el acuerdo de ministros”, agregó el letrado.
Según trascendió el enojo de Lorenzetti tiene que ver con que el secretario que fue forzado a renunciar, era cercano a él y en su reemplazo se colocó a alguien del riñón del presidente de la Corte, Horacio Rosatti, “se designa en su lugar a una secretaria de Corte, creando otro cargo más, y se trata de una empleada de la vocalía de uno de los ministros. O sea, funcionan dos secretarios al mismo tiempo; ya no hay lugar para recibir la cantidad de secretarios de Corte designados en este año”, expresa el fallo.
“Esta falta de austeridad, de respeto de procedimientos mínimos de transparencia, es todo lo contrario de lo que la Corte dice en sus fallos y lo que la sociedad argentina quisiera ver en sus dirigentes. Que, asimismo es una falta de respeto para los jubilados de Argentina designar a una persona amiga, sin experiencia para gestionar sesenta mil causas. No hay concursos, solo designaciones discrecionales, de personas sin prestigio, solo se requiere que sean controladas por un ministro. Realmente es un escándalo”, concluyó el ministro.





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