Dudas en el sector petrolero sobre la capacidad de Vaca Muerta para surtir de dólares al Gobierno

Un capitán del sector afirmó que para que el yacimiento alcance la meta de dólares que quiere el Ejecutivo hacen falta inversiones en el orden de los USD 19 mil millones anuales.

Más allá de la elevada producción hidrocarburífera y gasífera que tiene lugar en Vaca Muerta, en la industria petrolera hay dudas de que el yacimiento, por sí solo, pueda generar de manera sustentable la cantidad de dólares que necesita el Gobierno para mantener la estabilidad económica. Uno de los capitanes del sector, el CEO de Tecpetrol (Grupo Techint) Ricardo Markous, afirmó que para alcanzar el objetivo que el Ejecutivo quiere hace falta una inversión anual en el orden de los 19 mil millones de dólares.

La afirmación pone en cuestión el planteamiento sostenido por el Gobierno de Javier Milei acerca de que Vaca Muerta es uno de los pilares fundamentales para la entrada de dólares a las arcas del Estado junto con el sector agroexportador, y que la suma de estas divisas evitarían una devaluación del peso a la vez que, a mediano y largo plazo, terminaría con las periódicas depreciaciones producidas por la falta de dólares.

Markous expresó, en el marco del encuentro anual Propyme, organizado por Techint, que para llegar a los objetivos de producción que quiere el Gobierno para el año 2030 (30 mil millones de dólares en exportaciones de petróleo y gas, y 20 mil millones en minería), se requieren inversiones de “aproximadamente USD 19 mil millones”. Un número que contrasta fuertemente con el volumen actual de inversiones en el sector, con la mayor de estas sumando unos 2500 millones a desembolsar en un plazo mayor a cinco años.

El cepo cambiario aparece como un importante factor a la hora de analizar el por qué tiene lugar una cantidad tan baja de inversiones. Hasta el momento se han visto anuncios que no pasan de esa etapa, como si estuvieran a la expectativa de que se remueva el control de capitales. Las expectativas se mantienen, pero tanto empresarios como economistas consideran que las del Gobierno en torno a Vaca Muerta como salida a las periódicas restricciones externas que enfrenta la economía argentina son exageradas ya que, además, pretende sostener el dólar barato en base a esas expectativas a futuro.

El fin de semana, el presidente Javier Milei había adelantado que para salir del cepo es necesario que se sostenga la baja de la inflación y el Crawling Peg, esto es, las devaluaciones controladas mensuales, disminuya al 1%, y que el horizonte es salir del cepo para entrar en un régimen de flotación limpia, regulada únicamente por medio de la oferta y la demanda del mercado. En este esquema propuesto, los dólares de Vaca Muerta y el agro son esenciales para evitar fluctuaciones en el tipo de cambio que, de un momento para el otro, pulvericen parte del poder adquisitivo de las mayorías.

Sobre la cuestión, el economista Martín Rapetti consideró que Argentina debe pasar de una situación actual negativa respecto a la cantidad de reservas (-USD 7 mil millones) y de la deuda comercial privada (USD 20 mil millones) y por dividendos no pagados (USD 8 mil millones) a una en la que tenga entre el 20% y el 30% del PBI en reservas. Esto significa que necesitaría entre 60 y 180 mil millones de dólares de reservas, y ello sin tener en cuenta que pasará cuando la economía crezca y no tenga cepo, lo que implicaría una pesada demanda de dólares por parte de la población.

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