El hecho delictivo ocurrió este sábado por la madrugada. Maniataron a un empleado, redujeron a otros y sospechan de una filtración de información.

Dos ladrones entraron a las oficinas de la Minera Don Nicolás, ubicada entre las zonas centro y norte de Santa Cruz. Allí, los delincuentes redujeron a cuatro empleados y se llevaron una caja fuerte con una cantidad aún no determinada de onzas de oro, las cuales habían sido extraídas en el día de ayer. La investigación del caso apunta a que podría haber tenido lugar una filtración intencionada de información.
Luego de reducir al personal, que se encontraba realizando labores nocturnas en el yacimiento, los autores del robo se dirigieron al laboratorio donde había una “cantidad excepcional” de muestras de oro, producto de una acumulación inusual de este metal que se había conseguido el viernes. Al momento de darse a la fuga de las instalaciones, los ladrones robaron una camioneta de la empresa y luego la dejaron abandonada en las cercanías del Río Deseado, la cual fue encontrada por la Policía.

La Policía de Santa Cruz dio con la camioneta utilizada por los ladrones para huir de la escena del robo.
El dato sobre la cantidad de oro, sumado a que los ladrones encararan puntualmente hacia el lugar donde estaba la caja fuerte hace pensar a los investigadores que pudo haber existido una filtración de información de alguien de la empresa que gestiona el yacimiento.
En contraposición a esta versión, la presidenta de Minera Don Nicolás, Verónica Nohara, había planteado que los ladrones no sustrajeron nada significativo durante el robo, y que tampoco hubo heridos.
La mina en cuestión comenzó a operar en diciembre de 2017 tras un estudio de campo que indicó que se podían extraer allí hasta 50 mil onzas de oro por año.
Este robo no es el primero que tiene lugar en los yacimientos mineros de Santa Cruz, pues en abril del año pasado la minera Patagonia Gold fue escenario de un ataque delictivo en el que la banda que lo llevó a cabo sustrajo 14 barras de oro y plata valuadas en más de un millón de dólares. El caso sigue sin resolverse.






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