El Gobierno rechazó con dureza el informe de Amnistía Internacional sobre el protocolo antipiquetes

El Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich, criticó fuertemente el documento que cuestiona el accionar policial en las manifestaciones.

El Ministerio de Seguridad de la Nación respondió con firmeza el informe publicado por Amnistía Internacional que cuestiona el uso de la fuerza en el marco del protocolo antipiquetes. La ministra Patricia Bullrich defendió la estrategia oficial como una herramienta para garantizar el orden y afirmó que el documento refleja una “mirada ideologizada y alejada de la realidad”.

“Es un informe ridículo, fuera de lugar y absolutamente desconectado de lo que vive la sociedad argentina. Están del lado de los delincuentes, mientras nosotros trabajamos para proteger a los 46 millones de argentinos que fueron víctimas de los piqueteros y la extorsión durante décadas”, declaró Bullrich en diálogo con El Observador FM.

El informe de la entidad, titulado “Uso excesivo de la fuerza”, denuncia que las fuerzas de seguridad argentinas, incluidas la Policía Federal, la Gendarmería y la Prefectura, han utilizado de manera desproporcionada gases lacrimógenos, balas de goma y bastones durante protestas pacíficas. Además, destaca casos de abuso físico y detenciones arbitrarias de manifestantes, lo que, según el organismo, viola los estándares internacionales de derechos humanos establecidos por la ONU.

Sin embargo, la ministra cuestionó estas acusaciones, argumentando que el protocolo busca resolver de manera pacífica una problemática histórica. “Durante 25 años, los piqueteros se adueñaron de las calles y extorsionaron a millones de argentinos. Ahora, con este protocolo, hemos logrado reducir los bloqueos y garantizar el derecho a transitar sin violencia”, expresó Bullrich.

El protocolo y las críticas de Amnistía

El documento subraya que el protocolo antipiquetes provocó graves afectaciones a la integridad física de manifestantes, señalando que en múltiples ocasiones se dispararon balas de goma de manera indiscriminada y a partes superiores del cuerpo, lo que contraviene las normativas internacionales sobre el uso de armas no letales.

“Los testimonios recabados indican que muchas personas resultaron con heridas en la cara, la cabeza y el mentón, lo que evidencia un uso inadecuado de la fuerza”, sostiene el informe.

Asimismo, Amnistía cuestiona lo que describe como una “persecución penal” contra quienes participan en las manifestaciones, detallando que varias personas detenidas son acusadas de delitos como resistencia a la autoridad, aunque suelen ser liberadas pocas horas después.

La defensa del Gobierno

Desde el Gobierno, Bullrich negó las acusaciones y sostuvo que el protocolo se implementa con el mínimo uso de la fuerza, priorizando la negociación con los manifestantes antes de cualquier intervención policial. “Es fácil criticar desde un escritorio, pero estas medidas están pensadas para defender a la ciudadanía y poner fin a años de caos en las calles. Los argentinos quieren vivir en un país donde se respete el orden y las leyes”, añadió.

La ministra también acusó a Amnistía Internacional de estar influenciada por una agenda ideológica que desconoce las prioridades de la sociedad. “¿Por qué no le preguntan a los ciudadanos si quieren seguir viviendo como antes, sometidos al capricho de los piqueteros? Es hora de que alguien defienda a las personas que trabajan, producen y pagan impuestos”, concluyó.

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