En un tweet emitido desde la cartera liderada por Luis Caputo, la administración prometió mantener el equilibrio en 2025 con ajustes profundos.

El primer año de gestión de Javier Milei al frente de la presidencia dejó un resultado fiscal que sorprendió incluso a los analistas: un superávit financiero de $1,7 billones, equivalente al 0,3% del PBI.
El Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, confirmó que el 2024 marcó un punto de inflexión en la política fiscal argentina, gracias a un ajuste de gastos considerado “de shock” por los propios funcionarios.
La última vez que Argentina había logrado un superávit financiero fue en 2010. Desde entonces, la expansión del gasto público había sido una constante. Con el cambio de administración en 2023, Milei implementó medidas drásticas que incluyeron recortes presupuestarios, reformas estructurales y una reestructuración en la administración pública.
El balance del Sector Público Nacional (SPN) cerró el 2024 con un superávit financiero, incluso pese a un diciembre complicado por los pagos de aguinaldos, sueldos estatales y compromisos de deuda. El Gobierno destacó los siguientes ejes como fundamentales para este logro:
- Recorte de subsidios: se redujeron drásticamente los subsidios energéticos, de transporte y otros programas de asistencia, lo que representó una disminución significativa del gasto público.
- Reforma en empresas públicas: por primera vez desde 2009, las compañías estatales arrojaron un superávit operativo. Según datos oficiales, esto fue producto de la eliminación de ineficiencias y la disolución de 19 fondos fiduciarios que, según el Ejecutivo, eran innecesarios.
- Control de la deuda flotante: los pagos atrasados se mantuvieron en niveles nominales similares a 2023, con una reducción real del 52%. Esto permitió liberar recursos para otras áreas críticas.
El saldo primario, que excluye el pago de intereses de deuda, alcanzó un superávit equivalente al 1,8% del PBI. Según Caputo, esto refuerza el “ancla fiscal” del plan económico de Milei, que se proyecta como una de las prioridades para 2025.
Perspectivas económicas para 2025
El Fondo Monetario Internacional (FMI) respaldó las medidas adoptadas por Argentina en 2024, asegurando que el ajuste fiscal contribuyó a una recesión más leve de lo esperada. Para 2025 y 2026, el organismo proyecta un crecimiento económico moderado, sostenido por el orden en las cuentas públicas.
Sin embargo, el ajuste no ha sido inmune a las críticas. Diversos sectores sociales y políticos han denunciado el impacto de los recortes en los sectores más vulnerables, así como en el empleo estatal. El presidente Milei ha defendido sus políticas argumentando que el “dolor” actual es necesario para garantizar un futuro más estable.
“Los argentinos entendieron que no podemos seguir gastando más de lo que tenemos. La motosierra no se detendrá hasta que logremos una economía sólida y competitiva”, afirmó Milei en una reciente entrevista.
Mientras el Gobierno celebra los resultados fiscales de 2024, las tensiones sociales se mantienen. Los sindicatos y movimientos sociales han cuestionado las políticas de ajuste, advirtiendo sobre el deterioro de la calidad de vida en algunos sectores.
Por su parte, Milei apuesta a que los frutos del ajuste se materialicen en 2025, con mayor crecimiento económico y estabilidad. “La prioridad es ordenar las cuentas para dejar de depender del endeudamiento externo. Este es solo el comienzo de la recuperación”, sostuvo el mandatario.





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