Adrián Zigarán comparó la reacción boliviana con las políticas del jefe de Estado norteamericano y acusó al país vecino de permitir el ingreso diario de cocaína a Argentina.
En medio de la controversia por la instalación de un alambrado en la frontera entre Argentina y Bolivia, Adrián Zigarán, interventor del municipio de Aguas Blancas en Salta, ha intensificado sus críticas hacia el gobierno boliviano.
“Desde el 9 de diciembre, Bolivia brilló por su ausencia, y ahora que construimos un alambrado paralelo al río, que es la frontera, flashearon Donald Trump”, declaró Zigarán, en referencia al muro fronterizo que el expresidente estadounidense intentó construir en la frontera con México.

“No sé si es que tienen que resolver un problema interno, pero ese comunicado es completamente desubicado”, añadió en una entrevista con Futurock.
El funcionario justificó la decisión, respaldada por el presidente Javier Milei, señalando que “hace un mes, Bolivia, por una cuestión de que se le disparaban precios internos porque los argentinos iban a comprar del otro lado de la frontera, desplegó fuerzas militares, militarizó dos días la frontera”. En este sentido, agregó: “Lo que ellos hagan de su lado no interfiere con lo que nosotros hagamos en el nuestro”.
Lejos de disminuir la tensión, Zigarán acusó a Bolivia de permitir el ingreso diario de “toneladas de cocaína” a Argentina. “Nos llenan de toneladas de cocaína todos los días y, por más que dialogues o no, no hacen nada. Que se alteren por un alambrado de 200 metros es ridículo”, afirmó. Al ser consultado sobre si responsabilizaba al gobierno boliviano por el ingreso de drogas, respondió: “Sí, por acción u omisión, porque ellos tienen que controlar la frontera”.
La polémica surgió luego de que el gobierno de Salta, liderado por Gustavo Sáenz, en el marco del Plan Güemes desarrollado junto con la Nación, lanzara la licitación para instalar un alambrado de 200 metros en la frontera. Este se extenderá desde la terminal de micros hasta los puestos de control del Puerto de Chalanas, en Aguas Blancas.
Zigarán explicó que la intención es “generar un cerrojo en forma de L, donde gendarmes y militares de la Prefectura Naval eviten que las personas circulen hacia el sur de la Terminal, obligándolas a recorrer el perímetro del alambrado hacia las oficinas de Migraciones”.
Por su parte, la cancillería boliviana expresó su preocupación por la medida y advirtió que “los temas fronterizos deben ser tratados por medio de mecanismos de diálogo bilaterales establecidos entre los Estados para encontrar soluciones coordinadas a temas en común”. Además, señaló que “cualquier medida unilateral puede afectar la buena vecindad y la convivencia pacífica entre pueblos hermanos”.
Las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Argentina se han tensado en los últimos meses, especialmente después de que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, denunciara en abril de 2024 la supuesta presencia de grupos armados iraníes en territorio boliviano, cerca de la frontera con Argentina.
Bullrich defendió la decisión de colocar el alambrado en el marco del Plan Güemes, afirmando que se trata de “un cerco para cercar la droga y liberar a los ciudadanos”. En sus redes sociales, la ministra destacó: “Desde el Gobierno Nacional impulsamos la cerca en Aguas Blancas para cuidar a los argentinos del narcotráfico. Por eso, con el Plan Güemes incorporamos una nueva medida de refuerzo al control en la frontera, que se encontraba completamente descontrolada”.
Además, agregó: “Esta medida refuerza los controles exitosos implementados desde el inicio del Plan y elimina el bypass que permitía evadir los operativos de la Gendarmería Nacional, poniendo fin al desorden en este punto crítico de la frontera”.





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