Los obispos del NOA llaman a ser ‘peregrinos de esperanza’

En su comunicado tras la reunión anual, reflexionan sobre el don de la esperanza en un contexto de desafíos y sufrimientos, y animan a llevar esa virtud a todos los lugares donde se ha perdido.
Los obispos del NOA llaman a ser 'peregrinos de esperanza'

En un mensaje emitido el 13 de febrero desde El Siambón, Tucumán, donde se reunieron para participar de su reunión anual, los obispos del Noroeste Argentino (NOA) expresaron su gratitud por las oraciones y el apoyo del Pueblo de Dios, especialmente por parte de aquellos que atraviesan momentos de enfermedad.

En su escrito, los obispos subrayan la importancia de la esperanza cristiana, un don divino que fortalece y llena de alegría a toda la humanidad.

El mensaje resalta que, a pesar de la creciente desesperanza y desconfianza de la sociedad, como miembros del Pueblo de Dios, la misión de los creyentes es vivir y hacer experimentar la esperanza a todos. La esperanza, sostienen, es la fuerza que impulsa a los cristianos a seguir caminando con fe, amor y valentía, guiados por la certeza de que el destino final de la humanidad es la vida plena en Dios.

Los obispos citan al respecto al apóstol san Pedro, quien anima a los fieles a dar razones de la esperanza que llevan en sus corazones con respeto y suavidad. «La esperanza no defrauda nunca», concluyen, haciendo un llamado a todos a ser «peregrinos y profetas de Esperanza», especialmente en tiempos difíciles.

Finalmente, expresan su alegría por haber sido elegidos como pastores de las 11 iglesias del NOA, destacan la rica fe y devoción del pueblo confiado a su custodia, y confían en la intercesión de la Virgen del Valle, Patrona de la región, para seguir adelante en la misión de llevar la esperanza a cada rincón del Noroeste Argentino.+

Texto completo del mensaje de los obispos del NOA

Queridos hermanos y hermanas:

Como obispos del NOA, «peregrinos de la esperanza» junto a todo el Pueblo de Dios, les compartimos este breve, pero sentido mensaje en el marco del camino sinodal.

En primer lugar, les agradecemos de corazón que han rezado por nosotros y por nuestro encuentro fraterno. De verdad que hemos experimentado su acompañamiento, en especial, de tantos enfermos que nos sostienen con su esperanzada oración y el ofrecimiento creyente de sus sufrimientos. Gracias. Gracias.

En segundo lugar, nos hemos planteado a fondo y hemos reflexionando y orado para que cada uno de nosotros sea un verdadero testigo de la Esperanza, sembrándola e irradiándola con nuestras vidas, ya que es el don más hermoso que la Iglesia puede hacer a toda la humanidad.

Ustedes y nosotros somos conscientes de cuánta desesperanza y desconfianza está impregnada nuestra sociedad. Por eso, como Pueblo de Dios que somos, tenemos la noble y apasionante misión de experimentar y hacer experimentar a todos que la Esperanza cristiana es un don de Dios que llena de alegría y fortalece la vida de todo ser humano.

La Esperanza nos da fuerza para seguir caminando durante esta vida terrena hasta alcanzar la vida plena en Dios; y, con la fe y el amor, nos señala la orientación y destino de toda existencia humana.

No queremos dejar de recordarnos lo que el apóstol san Pedro afirma cuando nos insta a estar dispuestos a dar razones de la esperanza que tenemos, pero con suavidad, respeto y tranquilidad de conciencia (cf. 1Pe, 3,15-16).

Todos tenemos la responsabilidad de llevar esperanza allí donde se ha perdido.

La esperanza no defrauda nunca. ¡Seamos Peregrinos y Profetas de Esperanza!

Por último, nos alegra que Dios nos haya elegido para ser pastores de las 11 Iglesias particulares del NOA, tan ricas en fe, esperanza, caridad y piedad popular al Señor, a la Virgen María, los santos y mártires de nuestra región. Todo esto lo vivimos y celebramos junto a ustedes, santo Pueblo de Dios que camina testimoniando el Amor Misericordioso de Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, que habita en cada uno desde y por el Bautismo, verdadera fuente de salvación, misión, comunión y participación.

Nuestra Madre del Valle, Patrona del NOA, ruega por nosotros

Los Obispos del Noroeste Argentino
El Siambón, Tucumán, 13 de febrero de 2025.

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