El oficialismo exige que los dirigentes macristas respalden su agenda y cede mínimos espacios en las listas. La estrategia de Milei apunta a negociaciones individuales con referentes clave.

La Casa Rosada endureció su postura en las negociaciones con el PRO y estableció tres condiciones clave para avanzar en un acuerdo electoral. Desde el oficialismo advierten que los dirigentes que busquen integrar el armado de La Libertad Avanza deberán alinearse completamente con la gestión de Javier Milei y demostrar compromiso con las reformas libertarias.
Fuentes del Gobierno detallaron que la primera exigencia es que intendentes y gobernadores del PRO adopten medidas en sintonía con la política libertaria.
“Si suben impuestos en sus distritos, no pueden formar parte de nuestro espacio”, afirmaron desde Balcarce 50. La segunda condición es que los primeros lugares en las listas sean ocupados exclusivamente por dirigentes de La Libertad Avanza, sin concesiones al PRO. “Queremos que los candidatos principales sean de confianza”, remarcaron.
El tercer punto de conflicto en la negociación es la relación del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, con el consultor catalán Antoni Gutiérrez-Rubi, quien trabajó para figuras del kirchnerismo como Cristina Kirchner y Sergio Massa.
“Mientras ese asesor siga en su equipo, no hay acuerdo en la Ciudad de Buenos Aires”, sentenciaron fuentes cercanas a Milei, apuntando directamente a la estrategia comunicacional del macrismo porteño.
Más allá de los diálogos abiertos entre algunos dirigentes de PRO y el Gobierno, en la Casa Rosada descartan una fusión orgánica entre ambas fuerzas. “El PRO mide solo cinco puntos a nivel nacional”, minimizan desde el oficialismo, justificando su decisión de evitar una negociación estructural con el partido fundado por Mauricio Macri.
En lugar de un pacto institucional, la estrategia libertaria se enfoca en atraer a figuras individuales del PRO. En la lista de dirigentes con los que Milei busca estrechar lazos figuran gobernadores como Ignacio Torres (Chubut) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), además de intendentes clave como Guillermo Montenegro (Mar del Plata), Soledad Martínez (Vicente López), Ramón Lanús (San Isidro) y Pablo Petrecca (Junín).
En la Cámara de Diputados, el Gobierno también avanza en acuerdos personalizados. Un caso resonante es el de Damián Arabia, quien se reunió con Milei y ya tendría redactada su renuncia a la vicepresidencia del PRO. Otro referente en la mira del oficialismo es Cristian Ritondo, quien mantiene diálogo fluido con dirigentes libertarios.
El rol de Macri y las tensiones con Santiago Caputo
Si bien Mauricio Macri había propuesto una mesa de diálogo para establecer un programa conjunto de cara a las elecciones legislativas, la Casa Rosada rechazó la iniciativa. Desde el entorno presidencial sostienen que no hubo contactos recientes entre el exmandatario y Santiago Caputo, estratega electoral de Milei y principal negociador del oficialismo.
En este contexto, la alianza entre el PRO y La Libertad Avanza sigue siendo incierta. Mientras Milei busca captar dirigentes macristas sin conceder espacios clave, el PRO intenta posicionarse como un socio relevante en el esquema electoral. Con las elecciones legislativas en el horizonte, la tensión entre ambas fuerzas sigue en aumento.





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