El oficialismo no logró apoyo para designar a Ariel Lijo en la Corte Suprema

Sin respaldo en el Senado, la Casa Rosada busca alternativas para evitar un nuevo traspié político. La estrategia de presionar con una sesión fracasó y ahora evalúa un nombramiento en comisión.

El intento del Gobierno de Javier Milei por conseguir la aprobación del pliego de Ariel Lijo para la Corte Suprema de Justicia se desmoronó este jueves ante la falta de apoyo de los bloques dialoguistas y el peronismo en el Senado.

Sin los votos necesarios para alcanzar los dos tercios requeridos, la Casa Rosada ya explora otras estrategias, incluyendo la posibilidad de avanzar con una designación por decreto.

La reunión de labor parlamentaria en la Cámara Alta confirmó lo que se preveía: el oficialismo no logró sumar los respaldos suficientes para garantizar el quórum y mucho menos la mayoría especial necesaria para aprobar el nombramiento de Lijo.

Este revés deja al Ejecutivo sin margen de maniobra en el Congreso y con tiempos cada vez más acotados para resolver la integración del máximo tribunal.

A comienzos de la semana, el oficialismo apostaba a forzar la discusión en una sesión convocada para este viernes, con la intención de debatir el pliego del magistrado antes del cierre del periodo de sesiones extraordinarias. Sin embargo, el rechazo del peronismo y los sectores dialoguistas truncó la estrategia.

En el peronismo, Cristina Kirchner se mantuvo firme en su exigencia de que una mujer ocupe la vacante dejada por Elena Highton de Nolasco, postura que también sostienen algunos bloques opositores. En tanto, desde el sector de los dialoguistas también evitaron alinearse con la Casa Rosada, debilitando aún más la posición del Gobierno.

El senador Francisco Paoltroni, ex aliado libertario, fue uno de los más críticos del fracaso oficialista y apuntó contra el asesor presidencial Santiago Caputo. Según el legislador, la falta de consensos fue consecuencia de una estrategia deficiente, donde solo se negoció con “tres o cuatro senadores” sin articular con la vicepresidenta Victoria Villarruel, presidenta del Senado, quien estuvo ausente de la reunión por encontrarse a cargo del Ejecutivo ante el viaje de Milei a Estados Unidos.

Actualmente, el máximo tribunal opera con solo tres integrantes: Horacio Rosatti (presidente), Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz. La jubilación de Juan Carlos Maqueda y la vacante que dejó Highton de Nolasco hace años atrajeron la atención sobre la urgencia de completar la Corte. Sin embargo, sin consenso político, la situación sigue estancada.

El otro candidato propuesto por el Gobierno, el jurista Manuel García-Mansilla, tampoco corrió mejor suerte: su pliego no llegó a obtener dictamen de comisión. En este contexto, la Casa Rosada evalúa designarlo por decreto en comisión, una posibilidad contemplada en la Constitución Nacional que le permitiría ocupar el cargo hasta septiembre de 2026 sin necesidad de aprobación del Senado.

Sin embargo, Lijo ha manifestado su rechazo a ser nombrado por decreto y mantiene sus gestiones con senadores para conseguir los votos necesarios. Mientras tanto, desde la oposición advierten que un decreto de esta naturaleza podría ser impugnado judicialmente, generando un conflicto institucional que afectaría la estabilidad del Poder Judicial.

Deja un comentario