En un escenario legislativo sin mayorías claras, el Gobierno de Javier Milei consiguió la aprobación de cuatro de sus siete proyectos en sesiones especiales.

En un Congreso profundamente dividido y sin mayorías claras, el Gobierno libertario logró aprobar parte de su agenda durante las sesiones extraordinarias, aunque no sin dificultades. De los siete proyectos impulsados por la Casa Rosada, cuatro fueron convertidos en ley, mientras que otros dos solo avanzaron parcialmente y uno quedó sin debatirse.
La principal apuesta del oficialismo fue la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de 2025.
Si bien en un principio se consideraba que había margen hasta abril para tratar el tema, el Gobierno apuró la iniciativa y la incluyó en la sesión del 6 de febrero junto con otras reformas como la eliminación de la “puerta giratoria” judicial y la implementación del juicio en ausencia.
La Cámara de Diputados, a pesar de la fragmentación, terminó aprobando estos proyectos con apoyo de sectores de la oposición dialoguista e incluso de algunos legisladores kirchneristas. Luego, la ley de “Ficha Limpia”, que impide el acceso a cargos públicos a personas con condenas firmes, se sancionó con una oposición dividida.
En el Senado, la situación fue más compleja. La falta de una mayoría clara obligó al oficialismo a negociar hasta último momento.
La vicepresidenta Victoria Villarruel y el bloque libertario enfrentaron dificultades para consolidar apoyos y la sesión del jueves pasado estuvo marcada por intensas negociaciones de último minuto. Pese a esto, el Gobierno logró que se sancionaran cuatro proyectos clave, incluyendo la suspensión de las PASO y la reforma sobre reincidencia.
Sin embargo, la fragmentación del Congreso sigue siendo un problema. La falta de acuerdos entre bloques y los cambios de postura constantes dentro de la oposición generaron incertidumbre en cada votación.
Un asesor legislativo describió la situación como “un minuto a minuto desgastante, donde nadie tiene el control absoluto de la agenda”.
Mañana, el Senado tiene prevista la sesión preparatoria para confirmar autoridades, mientras que el sábado, Javier Milei deberá inaugurar un nuevo período de sesiones ordinarias. Lo que hoy se presenta como un avance del Gobierno en el Congreso podría transformarse en un escenario más adverso a medida que avance el año legislativo.





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