El expresidente y fundador del PRO criticó al mandatario por nombrar al juez y al catedrático Manuel García Mansilla para ocupar cargos en la Corte Suprema. Sostuvo que lo afirma por “experiencia empírica”.

El exmandatario Mauricio Macri se sumó a la críticas al presidente Javier Milei por utilizar su firma para nombrar a Ariel Lijo y Manuel García Mansilla en la Corte Suprema.
La relación ya tensa para llegar a un punto de no retorno tras el duro comunicado que el fundador del PRO publicó en sus redes sociales.
“La experiencia empírica me indica que la designación de jueces a través de un mecanismo como el utilizado por el gobierno no es correcta”, señaló Macri.
Y agregó: “Ratifico mi posición de que los jueces que ocupen los cargos más altos del Poder Judicial no pueden ser objeto de tanto rechazo. La confianza en la justicia y en las instituciones es una condición indispensable para la estabilidad de la democracia y la prosperidad del país”.
En ese sentido, expresó: “Mi posición es la mayoritaria dentro del PRO, como quedó plasmada en el informe producido por la Fundación Pensar“.
A su vez, adjuntó un informe de Martín Casares, exjefe de Gabinete de Germán Garavano en el Ministerio de Justicia y secretario general del Colegio Público de Abogados de la Capital.
Casares también es el coordinador del think tank macrista “impacta negativamente en la seguridad jurídica y la confianza pública en las decisiones judiciales”.
Cabe destacar que cuando Macri habla de “experiencia empírica” se refiere a su intento en 20215 de nombrar por decreto a Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz en la Corte, medida que tuvo que dar marcha atrás tras los cuestionamiento y recurrir al procedimiento ordinario de enviar los pliegos al Congreso.





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