Marcha de jubilados: el vínculo entre las hinchadas que se suman a la movilización y el kirchnerismo

El presidente de Chacarita, Néstor Di Pierro, es un hombre cercano a Cristina Kirchner y fue director de YPF.

El Ministerio de Seguridad de la Nación, encabezado por Patricia Bullrich, emitió un comunicado en el que advirtió que aplicará fuertes sanciones a los hinchas de fútbol que participen en la marcha de jubilados y provoquen incidentes. La movilización, convocada por agrupaciones ligadas al fútbol con vínculos con La Cámpora y sectores de izquierda, preocupa al Gobierno, que la considera un intento de desestabilización. “Si tocan la calle o intentan golpear a la Policía, por supuesto que los podemos detener”, aseguró Bullrich.

Para prevenir posibles disturbios, el operativo de seguridad contará con 1.000 agentes de las Fuerzas Federales, similar a los desplegados en los clásicos del fútbol argentino. Además de ser detenidos, quienes cometan actos violentos recibirán una restricción de concurrencia a eventos deportivos en todo el país. “Cualquier persona que incurra en conductas que afecten la seguridad será identificada y detenida”, indicó el comunicado del Ministerio de Seguridad.

Más de 15 hinchadas, entre ellas las de River, Boca, Independiente, Racing y San Lorenzo, anunciaron su participación a través de redes sociales con el lema de “defender a los jubilados” ante una supuesta “represión policial”. En movilizaciones previas, barras de Chacarita generaron enfrentamientos con la Policía, lo que derivó en heridos y detenidos. En este contexto, cobra relevancia el rol de Néstor Di Pierro, presidente del club y hombre cercano a Cristina Kirchner, quien fue director de YPF, concejal y diputado por Comodoro Rivadavia. Su presencia refuerza la sospecha del Gobierno de que la marcha tiene una intencionalidad política.

Entre los organizadores figuran la Coordinadora de los DDHH del Fútbol Argentino, dirigida por el camporista Mariano Vignozzi; la Coordinadora de Hinchas, encabezada por el izquierdista Sergio Smietniansky; y la Coordinadora sin Fronteras del Fútbol Femenino. Aunque aseguran que la convocatoria es genuina y sin fines políticos, el Gobierno sostiene que habrá barras infiltrados con intenciones de generar disturbios.

Bullrich reafirmó la postura del Gobierno y anticipó que se reunirá con los presidentes de los clubes para pedirles colaboración en la identificación de los barras. “No vamos a aceptar esta provocación de ninguna manera”, advirtió la ministra, quien además señaló que se reforzarán los controles en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires para evitar desmanes. “Ya tenemos el derecho de admisión, le vamos a encontrar algo más si comienzan a ir”, sentenció.

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