La “Luna de Sangre” iluminará el cielo: a qué hora ver el eclipse total en Argentina

El fenómeno astronómico podrá observarse desde distintos países, pero el próximo ocurrirá recién en 2026.

Esta madrugada, el cielo ofrecerá un espectáculo imperdible con el primer eclipse lunar total visible en el continente americano desde 2022. Desde las 2:09 am en Argentina, la Luna comenzará a oscurecerse hasta teñirse de rojo en un fenómeno astronómico que podrá disfrutarse sin necesidad de equipos especiales.

El evento ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean, proyectando la sombra terrestre sobre el satélite natural. “La luz azul se dispersa con relativa facilidad al atravesar la atmósfera terrestre. La luz rojiza, por otro lado, viaja más directamente a través del aire”, explicó la NASA sobre el característico color rojo de la Luna durante el eclipse. La fase total iniciará a las 3:26 am, alcanzará su punto máximo a las 3:58 am y concluirá alrededor de las 5:48 am.

Renée Weber, científica de la NASA, destacó que “la totalidad del evento durará cerca de una hora”, lo que permitirá su observación incluso si el cielo está parcialmente nublado. El Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires abrirá sus puertas desde las 11:59 pm del jueves 13 de marzo hasta las 5:30 am del viernes 14, ofreciendo telescopios y una transmisión en vivo con divulgadores científicos.

A diferencia de los eclipses solares, los eclipses lunares pueden observarse simultáneamente en distintos países. En Argentina, Brasil y Chile, la fase total ocurrirá entre las 3:26 am y las 4:31 am, mientras que en México será de 0:26 am a 1:31 am. Para disfrutar del fenómeno, se recomienda buscar un lugar con poca contaminación lumínica y cielos despejados.

El próximo eclipse lunar total visible en América se producirá el 3 de marzo de 2026, aunque en septiembre de 2025 habrá uno que podrá observarse en Europa, África y Asia. Hasta entonces, la “Luna de Sangre” de esta noche será una oportunidad única para maravillarse con la interacción de la luz solar y la atmósfera terrestre.

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