En el Ejecutivo estiman que se triplicará la cantidad de manifestantes y elaboran con Ciudad y las fuerzas de seguridad un plan coordinado para evitar fallas y desbordes.
El Gobierno de Javier Milei mira con preocupación la manifestación por los jubilados que tendrá lugar el próximo miércoles. Esperan que haya una mayor convocatoria debido a una sumatoria mas amplia de actores, ya que habría adhesión de sindicatos, movimientos sociales y agrupaciones políticas peronistas y de izquierda.
Debido a ello, Nación y Ciudad, así como las fuerzas de seguridad e inteligencia de cada jurisdicción, trabajan para anticiparse a las situaciones que podrían presentarse ese día.
Parte de esta preparación implica el reconocimiento de las fallas que tuvieron lugar en el operativo del miércoles pasado, las cuales se manifestaron en arrestos arbitrarios que se viralizaron en las redes sociales y dos heridos graves, como la jubilada de más de 80 años que fue empujada por un policía y el reportero gráfico Pablo Grillo, quien sigue internado en terapia intensiva tras haber sufrido el impacto de una cápsula de gas lacrimógeno en su cabeza.
El plan de acción de Nación y Ciudad consiste en armar un comando unificado de fuerzas de seguridad nacional y metropolitana, que no será más numeroso que el último miércoles pero si más coordinado para evitar desbordes y excesos.
Asimismo, el Ejecutivo también baraja el endurecimiento jurídico ante los manifestantes que generen desorden y violen la ley pasando el tratamiento de estos actos bajo la Justicia Federal y la figura de actos terroristas y sediciosos contra la democracia.





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