EVANGELIO DEL DÍA🌷

Sábado 29 de Marzo de 2025

EVANGELIO DEL DÍA🌷

Sábado 29 de Marzo de 2025

Lucas 18, 9-14

En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás:
«Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:
“Oh, Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.
El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: “Oh, Dios!, ten compasión de este pecador”.
Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Palabra del Señor
🌷 MEDITACION DEL EVANGELIO🌷

Lc 18, 9-14:

💫Los que se tienen por justos.

1) Subieron:

Una de las cosas más complejas es cuando te agrandas o querés aparentar algo que no sos. Me causa gracia cuando la gente busca constantemente demostrar lo que hace, y hasta busca la manera de hacerte sentir que estás ante alguien importante. En estos tiempos tuvimos muchos ejemplos de humildad, hasta yo lo ví con Scaloni (perdón, pero me gusta mucho el fútbol), pero es importante mostrar que el otro tiene la misma dignidad que vos. Por ejemplo: cuando te sientes a hablar con alguien haz que se sienta cómodo y que hable más esa persona que tú.

2) Oraba:

Incluso a Dios lo ponemos como copiloto de nuestras vidas más que piloto. Es como que uno toma las decisiones en la oración y después le dice a Dios: bueno ayúdame. Aprende a tener un diálogo con Dios y a saber discernir desde Dios las cosas, es comprender que la vida es un construir con Dios y no a cuestas de Dios.

3) Publicano:

Vemos aquí la humildad y la simpleza. Es saberse abandonado a Dios y con Dios. Por tanto, no dejes que las cosas te hagan creértelas, más bien, haz las cosas sabiendo que solo Dios las sabe y ponte en sus manos para que todo salga bien. Abandonarse a Dios es tener humildad y rezar lo que harás es tener confianza. Algo bueno está por venir.

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