El proceso judicial también involucra a su hermano Sebastián, quien enfrenta cargos adicionales. Ambos están detenidos desde agosto de 2024.

El exdiputado provincial de Misiones, Germán Kiczka, enfrenta desde este lunes un juicio en el que se lo acusa de tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil. En la misma causa también está imputado su hermano, Sebastián Kiczka, quien suma una acusación por abuso sexual.
Los dos están detenidos desde agosto de 2024 en la Unidad Penal VIII de Cerro Azul, luego de que el juez de Instrucción N°4 de Misiones, Miguel Ángel Faría, elevara la causa a juicio.
Un proceso con fuerte impacto internacional
La investigación que derivó en el arresto de los hermanos Kiczka se originó en un operativo internacional denominado “Guardianes Digitales de la Niñez”. En el marco de este operativo, se detectó la existencia de una red de distribución de material de abuso sexual infantil con ramificaciones en varios países de Latinoamérica, incluyendo Argentina.
Las pericias forenses realizadas sobre los dispositivos incautados en allanamientos revelaron la existencia de al menos 1.516 archivos con contenido de abuso infantil en computadoras y celulares pertenecientes a los acusados. De esos, 603 archivos se encontraban en una computadora personal del exlegislador.
Desarrollo del juicio y expectativa de sentencia
El Tribunal decidió que algunas audiencias del proceso sean públicas, incluyendo la jornada de apertura y la instancia de alegatos finales y veredicto, programada para el 16 de abril. Durante el juicio, se prevé que declaren alrededor de 67 testigos, aunque la cifra podría cambiar dependiendo del desarrollo de las audiencias.
Ambos acusados enfrentarán el proceso con estrategias de defensa distintas. Germán Kiczka continúa con su abogado desde el inicio del caso, Gonzalo de Paula, mientras que Sebastián Kiczka cambió su representación legal y optó por Eduardo Paredes.
La investigación y los allanamientos clave
El origen de la causa se encuentra en informes internacionales remitidos desde Estados Unidos a la Fiscalía Especializada en Cibercrimen de Buenos Aires, dirigida por la fiscal Daniela Dupuy. Dichos informes detectaron conexiones a través de direcciones IP que apuntaban a un domicilio en Misiones, donde residían los hermanos Kiczka.
Inicialmente, la investigación se centró en Sebastián Kiczka y su padre, quienes fueron allanados en febrero de 2024. Posteriormente, la evidencia recabada llevó a nuevas pericias que vincularon también al exedil.
En el allanamiento de la vivienda del exdiputado, las autoridades encontraron dos celulares y una notebook con material de abuso sexual infantil, así como contenido relacionado con zoofilia e incesto. Además, en el local comercial Pizza Leo Club, propiedad de los acusados, se hallaron otros 603 archivos de contenido ilícito.
La gravedad de las pruebas presentadas en el juicio mantiene en alerta a la comunidad y a las organizaciones que luchan contra la explotación infantil. Desde el Ministerio Público Fiscal esperan una condena ejemplar para ambos acusados, considerando la cantidad de material encontrado y la naturaleza de los delitos imputados.
El veredicto se conocerá el próximo 16 de abril, cuando finalicen las audiencias del juicio.





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