Julio Coria había sido detenido después de incurrir en varias contradicciones durante su declaración ante la Justicia.

El juez Esteban Rossignoli concedió la excarcelación de Julio Coria, el excustodio de Diego Maradona que era investigado por falso testimonio en el juicio por la muerte del astro del fútbol. La decisión se tomó al considerar que no existía riesgo de fuga. Coria había sido detenido tras incurrir en varias contradicciones durante su declaración ante el tribunal.
Coria trabajó con Maradona desde 2015 y el día de su fallecimiento estaba presente en la casa del country San Andrés. Según su testimonio, fue quien intentó asistirlo en los primeros momentos. “A Maradona lo veo boca arriba. La enfermera me pidió que le haga respiración boca a boca y ahí estuve no sé cuánto tiempo”, relató ante los jueces, asegurando que solo se detuvo cuando llegó un médico vecino del barrio.
Sin embargo, su declaración despertó sospechas cuando negó haber tenido comunicación con el neurocirujano Leopoldo Luque y la psicóloga Agustina Cosachov, ambos imputados en la causa. “Con Cosachov no tuve mucho trato. Y a Luque sí lo había visto un par de veces, pero nunca hablé con ellos por teléfono”, afirmó. Ante esto, el fiscal Patricio Ferrari presentó mensajes de chat que desmentían sus palabras y demostraban que sí había intercambiado conversaciones con Luque.
El abogado Fernando Burlando también lo confrontó con pruebas que contradecían su versión. Cuando le preguntó si había hablado con Luque después de la muerte de Maradona, Coria lo negó, pero el letrado mostró mensajes enviados para Navidad, en los que el médico le decía: “Que esta mierda no nos asuste amigo, nosotros sabemos la verdad”, y lo invitaba a un asado.
Estas inconsistencias llevaron a la solicitud de su detención, aunque ahora la Justicia determinó que Coria continúe en libertad mientras avanza la investigación. Su testimonio sigue siendo clave en el proceso judicial que intenta esclarecer las responsabilidades en la muerte de Maradona.





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