LOS CINCO MINUTOS DEL ESPÍRITU SANTO🌷
La libertad es un sueño y un proyecto, es algo que debe ser conquistado, alcanzado poco a poco con la gracia del Espíritu Santo.
Dice San Pablo que «donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad» (2 Corintios 3,17).
Santo Tomás de Aquino lo explicaba así:
«Cuanto más uno tiene la caridad tanto más tiene la libertad, porque donde está el Espíritu del Señor está la libertad. Quien tiene la perfecta caridad tiene en grado eminente la libertad» (2 Corintios, 3,17; Lect. 3).
LOS CINCO MINUTOS DEL ESPÍRITU SANTO🌷
7 de Abril
Mi libertad sin el Espíritu Santo es pura apariencia, porque él es la libertad plena. Donde está él presente hay vida, y si él se retira todo desaparece. Pero además, mientras más esté él presente con su gracia, con su impulso, con su amor, más libre soy. Porque él es pura libertad. Si no dejo que él me impulse, entonces me dejo impulsar por mis deseos, mis insatisfacciones, mi necesidad de poseer, y así cada vez necesito más cosas para sentirme bien, y nada me conforma.
Por eso, en lugar de ser libre, me vuelvo un triste esclavo de mis impulsos naturales, y me convierto en una veleta descontrolada que se mueve donde la lleva el viento. Termino perdiendo mi libertad. ¿Quién puede decir que tiene un corazón libre si está infectado y ahogado por los rencores, las tristezas, los deseos egoístas, el orgullo, y nunca se siente satisfecho, y va perdiendo la alegría en ese dolor de la insatisfacción? Mejor busquemos la libertad del Espíritu.
PILDORAS DE FE🌷
Cree y espera pacientemente sin dejar de hacer tu mayor esfuerzo; sigue adelante con fe que el Señor va contigo reparando y creando canales de solución. Aún cuando creas ver un panorama oscuro para tu vida, no te rindas. Dios quiere restaurar tu corazón y tus fuerzas, pero necesita que te acerques a Él y confíes. Dios te guiará por senderos seguros y de completa tranquilidad si le entregas tu vida. Él te revelará caminos de bendición, sólo ábrele tu corazón y serás libre y feliz. Clama a Dios en este instante: «Amado Padre, llévate todos mis miedos y angustia, descansa tu mano poderosa sobre mi hombro y que pueda sentir mis fuerzas renovadas y mi espíritu fortalecido». Confía en que Dios te dará la valentía para transitar por valles oscuros, las fuerzas para vencer y la sabiduría para librarte de decisiones equivocadas. Amén.





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