La Justicia investiga la propiedad, valuada en 2,8 millones de dólares, cedida a la exmodelo y busca determinar si hubo o no lavado de activos para ocultar la vertiginosa acumulación de capital por parte del empresario de comercio exterior.
48 horas antes del día en el que Jésica Cirio se casó con Elías Piccirillo, el 24 de mayo del año pasado, este le cedió a la exmodelo y conductora una propiedad tasada en 2,8 millones de dólares. El dato fue registrado en un contrato en el que se da constancia de dicha operación inmobiliaria.
Según lo informado por el diario La Nación, el regalo del empresario se trató de una “cesión gratuita de derechos y entrega de posesión” de una acción clase A de la Asociación Residencial Yacht SA además de un lote de terreno en el complejo Yacht, uno de los barrios más caros de Nordelta.
Como sucede con gran parte de la urbanización ubicada en el partido de Tigre, el lote 31 no se puede escriturar. Aunque el contrato sostiene que Piccirillo le regaló la Jésica Cirio un terreno y una acción, en realidad se trata de una suntuosa casa de dos plantas de estilo moderno, con salida a la marina y muelle para amarrar una embarcación.

El regalo de bodas de Elías Piccirillo a Jésica Cirio, bajo el escrutinio de la Justicia.
La mansión que el empresario le cedió a Cirio podría ser la punta del iceberg que abra las puertas a una mayor indagación sobre la fortuna que acumuló en poco tiempo y en concepto de servicios de comercio exterior para empresarios y políticos dentro de un marco discrecional en el que esta actividad se desarrolló bajo el Gobierno de Alberto Fernández y los SIRA.
La propiedad podría ingresar en el llamado “periodo de sospecha”, una figura mediante la cual la Justicia puede revisar todas las operaciones de disposición de bienes que se efectuaron en años anteriores. De esta manera, se busca determinar si estas operaciones inmobiliarias constituyeron una fachada para ocultar el patrimonio de Elías Picirillo en aras de aparentar insolvencia.





Deja un comentario