EVANGELIO DEL DÍA🌷
Martes 15 de Abril
Juan 13,21-33.36-38
En aquel tiempo, estando Jesús a la mesa con sus discípulos, se turbó en su espíritu y dio testimonio diciendo:
«En verdad, en verdad os digo: uno de vosotros me va a entregar».
Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía.
Uno de ellos, el que Jesús amaba, estaba reclinado a la mesa en el seno de Jesús. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía.
Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó:
«Señor, ¿quién es?».
Le contestó Jesús:
«Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado».
Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo:
«Lo que vas a hacer, hazlo pronto».
Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres.
Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche.
Cuando salió, dijo Jesús:
«Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros:
“Donde yo voy no podéis venir vosotros”».
Simón Pedro le dijo:
«Señor, ¿adónde vas?».
Jesús le respondió:
«Adonde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde».
Pedro replicó:
«Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por ti».
Jesús le contestó:
«¿Conque darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces».
Palabra del Señor
🌷 MEDITACION DEL EVANGELIO🌷
Jn 13, 21-33. 36-38:
💫Estando en la mesa
1) Se miraban:
Hay veces que nos cuesta hacernos cargo de nuestros errores y también de lo que nos pasa. Es como que empezamos a ponerle filtros a la situación y como que las mismas situaciones empiezan a atosigarnos, algo así como la humedad, le ponemos placa para que no se note en la pared, pero sigue estando. Hoy date esa oportunidad de asumir lo que te pasa y poder reconocer dónde estás parado.
2) Iscariote:
Cuando la obsesión se mete en tu vida puede generarte grandes dolores en tu misma vida, las dificultades del vivir hacen que las mismas cosas te hagan olvidar quién le da valor a tu vivir y a quien nunca tenés que destruir. Hay personas que, con tal de tener un poco más de dinero o por poder, es capaz de entregarte y hasta matarte, por eso ten en claro a quién nunca debes destruir defraudar, a quien te sacó del pozo existencial.
3) Pedro:
Jesús nos enseña que nuestros más cercanos pueden defraudarnos, pero la vida no se detiene por ellos sino más bien tenemos que seguir aunque nos traicionen y nos engañen. Son golpes duros pero lo único que nos puede mantener en pie es recordar quiénes somos y para qué estamos. Ofrece en tu oración hoy a Dios a aquellas personas que te traicionaron y te abandonaron. Algo bueno está por venir.





Deja un comentario