Desde la embajada cuestionaron los dichos de Scott Bessent, tras su reunión con el presidente Javier Milei a quien le solicito deshacerse del préstamo del gigante asiático.

Tras el paso del secretario de Tesoro de los Estados Unidos (EE.UU), Scott Bessent, por Argentina, quien se reunió con el presidente Javier Milei y su equipo económico para blindar las relaciones comerciales entre ambas naciones, cuestionando la decisión del Gobierno de renovar el crédito con China. Desde el país asiático salieron al cruce del funcionario estrella de Donald Trump.
La embajada de China en Argentina emitió un duro comunicado en donde reflejan su “profundo descontento y categórico rechazo a las maliciosas difamaciones y calumnias realizadas por el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, durante su visita a la República Argentina del 14 de abril”.
“Es falsa la afirmación sobre los acuerdos calificados de rapaces y las supuestas grandes cantidades de deuda en los que ha incurrido la República Popular China. Lo que sí es verdad es que algunas personas con motivos encubiertos están intentando sembrar discordias en las relaciones sino-argentinas y sino-africanas”, señaló el área diplomática en el documento difundido este martes.
La refutación desde el país conducido por Xi Jinping, llega tras las declaraciones de Bessent, en donde habla de los que califica de “acuerdos rapaces” entre la potencia asiática y algunos países de Latinoamérica. Pidiéndole al gobierno libertario que cancele lo antes posible el swap que renovó recientemente Milei, por 5.000 millones de dólares con el Banco Popular Chino.
“China acompaña a los países en desarrollo en su camino hacia el desarrollo -incluyendo a los de América Latina y de África- sin imponer ningún condicionamiento político. La intención de estas cooperaciones fue contribuir al desarrollo socioeconómico y a la mejora del bienestar de los pueblos, las cuales fueron muy bien acogidas por los gobiernos y pueblos beneficiados”, agrega la misiva diplomática china.
A lo que suma: “Si Estados Unidos prefiere no recorrer este camino, al menos debería abstenerse de obstruir o sabotear deliberadamente la asistencia que prestan otros países a las naciones en vías de desarrollo y del Sur Global. Tampoco debería sacrificar el bienestar de los pueblos de estas naciones para servir a sus egoístas intereses geopolíticos en defensa de su propia hegemonía”.
“Esta actitud no sólo carece de un mínimo respeto hacia los países en desarrollo y del Sur Global, sino que también deja al descubierto el carácter hegemónico e intimidatorio de un proceder inmoral”, concluyeron desde la sede diplomática en Argentina.





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