La reducción se explicaría por la estabilidad cambiaria tras el fin del cepo y la suspensión de aumentos de precios en supermercados.
La inflación de abril cerraría por debajo del 3,7% de marzo, según estimaciones de consultoras privadas. Este descenso se atribuye a la baja del dólar oficial tras el fin del cepo y a la suspensión de aumentos de precios en supermercados, luego de negociaciones con el Gobierno. C&T Asesores Económicos prevé una inflación del 2,7%, destacando que “precios que en la segunda semana subieron, se retrotrajeron en la tercera”.
La Fundación Libertad y Progreso estima una inflación del 3%, señalando que “nuestra medición no muestra que haya habido un impacto significativo en precios desde la unificación cambiaria”. La estabilidad del tipo de cambio oficial mayorista habría contribuido a reducir la presión inflacionaria.
https://www.nexofin.com/notas/1208866-luis-caputo-anticipo-que-el-gobierno-impulsara-una-reforma-impositiva-n-/
La moderación en los precios de las verduras, que habían aumentado en marzo por factores climáticos, también influyó en la desaceleración. Además, la carne vacuna se mantuvo estable y no se registraron incrementos relevantes en servicios. El turismo mostró cierta variación debido a los feriados de Semana Santa y el Día del Trabajador.
Las consultoras ajustaron a la baja sus proyecciones iniciales de inflación para abril, que se situaban entre el 4% y 5%. Ahora, estiman que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicará entre el 2,7% y el 3,9%.
El Gobierno espera que esta tendencia de desaceleración continúe en los próximos meses, apoyada en medidas como el equilibrio fiscal y la reducción de costos para el sector privado. Sin embargo, economistas advierten que la evolución de la inflación dependerá de la implementación de políticas económicas y de factores externos que puedan afectar la economía nacional.





Deja un comentario