El Presidente se reunirá en Casa Rosada con Alvin Holsey, quien luego viajará a Ushuaia para supervisar la construcción de una nueva base naval.

Tras su paso por Roma, el presidente Javier Milei retomará la actividad oficial con una agenda cargada de peso internacional: este martes, recibirá en la Casa Rosada al jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, el almirante Alvin Holsey. El encuentro está previsto para el mediodía, aunque podría adelantarse, y contará también con la participación de la encargada de Negocios de la embajada estadounidense en Buenos Aires, Abigail Dressel, y el director de Estrategia, Política y Planes del Comando Sur, el general Julian Cheater.
Holsey arribó este lunes por la tarde a Buenos Aires y, antes de la reunión con Milei, se encontrará con el ministro de Defensa, Luis Petri, y con el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Xavier Isaac. Desde el Gobierno confirmaron que habrá fotos protocolares, intercambio de presentes y que no se descarta una comunicación conjunta tras el encuentro. Además, Milei podría sumarse a una cena en honor al almirante que se realizará en el Palacio Bosch, sede de la embajada de Estados Unidos.
La visita de Holsey incluye también un viaje a la ciudad de Ushuaia, en Tierra del Fuego, donde el miércoles inspeccionará los avances en la construcción de la Base Naval Integrada, un proyecto estratégico que busca reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur. La iniciativa cuenta con apoyo técnico estadounidense y, aunque no se confirmó oficialmente, el Gobierno nacional trabaja para profundizar los lazos militares con Washington, en línea con su política exterior alineada con la administración de Donald Trump.
Durante su exposición en febrero ante el Comité de Servicios Armados del Senado estadounidense, Holsey había destacado la importancia estratégica de la Argentina en la región, en especial por sus reservas de litio y su rol en las rutas marítimas comerciales, al tiempo que advirtió sobre la influencia de China en el país.
En ese contexto, subrayó el apoyo de Washington para la compra de los aviones de combate F-16, con un paquete de sostenimiento de casi mil millones de dólares, destinado a fortalecer las capacidades militares argentinas y evitar una mayor penetración de Beijing en América Latina.
El Ejecutivo argentino apunta ahora a concretar un convenio de asistencia técnica y de intercambio de información con Estados Unidos, similar al que mantiene la Administración General de Puertos con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército norteamericano para la Hidrovía. Esta colaboración sería clave en la planificación y construcción de la base de Ushuaia, que tendría un papel central en el control y protección de los mares del sur.
En paralelo, la Casa Rosada avanza en la conformación de una liga de naciones conservadoras junto a Estados Unidos, Italia, Israel, Hungría y Ecuador. El objetivo es coordinar una postura internacional contraria a la Agenda 2030 de la ONU y sus políticas sociales, económicas y de diversidad, buscando articular un bloque político e ideológico en foros multilaterales.
El operativo de seguridad para la visita del funcionario estará a cargo de la Casa Militar, contará con apoyo de las fuerzas federales, y tendrá la colaboración del servicio secreto estadounidense y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
El encuentro de Milei con Holsey coincidirá en el tiempo con la interpelación que deberá enfrentar en el Congreso el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, en el marco de la investigación sobre la criptomoneda $Libra, promovida recientemente por sectores vinculados al oficialismo.
Así, el mandatario local busca consolidar su estrategia de inserción internacional priorizando las relaciones con potencias occidentales y proyectando a la Argentina como un socio estratégico en la defensa de intereses geopolíticos comunes.
F: Nexofin





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