Fitch le subió la nota a la deuda argentina, pero alertó sobre las reservas y las elecciones

La agencia de calificación de riesgo mejoró la nota de la deuda del país debido a la salida del cepo y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

A un mes del levantamiento o flexibilización del cepo, la agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings, una de las más relevantes en los mercados, elevó la calificación crediticia de Argentina en respuesta a las medidas del Gobierno para desmantelar los controles cambiarios y haber conseguido el financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos multilaterales de crédito, como el Banco Mundial.

Fitch mejoró la nota de CCC a CCC+, lo cual no representa una mejora sustancial que contemple una valoración positiva sobre los bonos soberanos argentinos, ya que CCC+ aun es un reprobado. Sin embargo, no deja de ser un ascenso en las consideraciones de la confianza por parte de los mercados.

Uno de los factores que incidió en esta suba de calificación fue, por un lado, el préstamo del FMI, que dotó de liquidez externa y sostenimiento al programa de estabilización macroeconómica del Gobierno.

La inyección financiera del Fondo, según esta agencia, mejoró la capacidad del país para realizar pagos de servicios de deuda a corto plazo. Sin embargo, alertó, existen banderas rojas en el horizonte a mediano plazo.

Preocupaciones en el horizonte: elecciones y reservas

La preocupación de cara al devenir de la economía argentina, para Fitch, reside en la capacidad que tenga el Banco Central para acumular reservas debido a la voluntad del Ejecutivo por tener un peso sobrevaluado. En paralelo, el acceso al mercado externo para tomar deuda sigue siendo caro a causa de las altas tasas de interés para Argentina.

Otra variable que enciende las alertas para la agencia son las elecciones legislativas que se celebrarán en octubre de este año, ya que, para los mercados, serán una suerte de plebiscito que mensurará el apoyo con el que cuenta el programa económico de Javier Milei.

En ese escenario, marcado por una volatilidad y fragmentación política creciente, se verá si la popularidad del presidente y su gobierno se consolidan o ceden terreno a formaciones políticas que quieran cambiar la dirección de la política económica actual.

Deja un comentario