Alberto Fernández volvió a Comodoro Py y pidió que aparten a Ercolini en la causa por violencia de género

El expresidente se presentó en persona ante la Cámara Federal para insistir con la recusación de Julián Ercolini, en la causa por violencia de género que lo tiene procesado y al borde del juicio oral.

Alberto Fernández regresó este lunes por la mañana a los tribunales de Comodoro Py para asistir, en persona, a una audiencia clave en su situación judicial. En la sala de la Cámara Federal, el expresidente volvió a solicitar el apartamiento del juez Julián Ercolini de la causa por violencia de género contra su expareja y ex primera dama, Fabiola Yañez. Se trata de una causa en la que Fernández ya fue procesado y está en condiciones de ser enviado a juicio oral.

La audiencia, que duró alrededor de media hora, estuvo a cargo del camarista Eduardo Farah. También estuvieron presentes el fiscal José Aguero Iturbe y Marcelo D’Alessandro, abogado querellante en representación de Yáñez. Tanto la fiscalía como la querella rechazaron el pedido de recusación y solicitaron que Ercolini continúe al frente del expediente.

Fernández estuvo acompañado por su abogada Silvina Carreira y argumentó que su relación personal con el magistrado, que según él pasó de la amistad a la enemistad, pone en duda la imparcialidad del magistrado. El exmandatario recordó que durante su presidencia denunció penalmente a Ercolini por el polémico viaje a Lago Escondido junto a otros jueces y fiscales. Según Fernández, ese hecho fue determinante para que el magistrado no pueda actuar de manera objetiva.

Esta no es la primera vez que el expresidente intenta apartar a Ercolini. En el pasado ya presentó una recusación similar, no solo en esta causa sino también en la investigación por supuestas irregularidades en la contratación de seguros. En todos los casos, la justicia rechazó los planteos por falta de fundamentos.

El expediente actual se inició como un desprendimiento de la causa de los seguros, cuando en el celular de María Cantero —exsecretaria privada de Fernández e imputada en ese caso— se encontraron chats con Yáñez en los que la ex primera dama denunciaba haber sido golpeada y compartía imágenes de las lesiones.

Fernández cuestiono que no puede ser juez un magistrado que fue previamente denunciado por él. Pero ese planteo ya había sido rechazado por Farah, quien consideró que el sorteo fue transparente y el procedimiento regular.La Cámara Federal ratificó el procesamiento de Fernández el mes pasado. En el fallo, los camaristas Farah e Irurzun consideraron acreditado, al menos en forma preliminar, que Yañez sufrió lesiones leves y graves en un contexto de violencia de género, además de amenazas. “El aislamiento, la desigualdad de poder y el ámbito cerrado de la Quinta de Olivos fueron factores que agravaron la situación de la víctima”, expresaron los jueces. El tercer integrante del tribunal, Roberto Boico, votó en disidencia y pidió dictar la falta de mérito.

Pese a que el procesamiento ya está firme, el envío a juicio quedó suspendido por una pericia pendiente. Se trata del análisis del contenido del celular y una tablet que pertenecen a Fernández y fueron secuestrados en agosto del año pasado. El expresidente entregó las claves y los dispositivos ya fueron abiertos por los peritos.

Ahora resta que los expertos informáticos analicen los mensajes y comunicaciones que Fernández mantuvo con Fabiola Yañez y con su madre, Miriam Verdugo. La justicia espera que esos datos puedan ser relevantes para fortalecer —o no— las pruebas en su contra.

El juez Farah deberá ahora decidir si acepta el nuevo intento de recusación o si Ercolini continúa al frente del expediente. De momento, la situación judicial de Alberto Fernández parece complicarse cada vez más.

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