El Presidente confía en la baja de la inflación, la apertura del crédito y la estabilidad como anclas para sostener el consumo en los meses previos a los comicios de octubre.
Mientras evita prometer bienestar, el presidente Javier Milei apuesta a consolidar la idea de estabilidad como su principal activo de campaña. De cara a las elecciones legislativas de octubre, el Gobierno cree que una mejora en variables clave podría generar un “shock de consumo” que se traduzca en votos.
La historia argentina ofrece antecedentes: en los años 90, durante la presidencia de Carlos Menem y con la convertibilidad en marcha, el “voto cuota” o “voto consumo” fue decisivo. Gracias al acceso al crédito y la estabilidad cambiaria, amplios sectores sociales volvieron a consumir, viajar y comprar bienes durables. Ese clima de bienestar favoreció la reelección de Menem en 1995.
Aunque el país de hoy es muy distinto, en la Casa Rosada creen que puede repetirse, en otra escala, ese fenómeno. Milei, quien encabeza todos los sondeos, es percibido como garantía de estabilidad económica, aunque buena parte de la población aún transita una situación crítica.
Tres variables que mira Milei para apuntalar el consumo:
Inflación en baja:
La inflación de mayo cerraría cerca del 2%, según estimaciones privadas, y el objetivo oficial es alcanzar el 1% mensual en septiembre, justo antes de las elecciones. La apertura de importaciones y la reducción de aranceles ayudaron a bajar precios en rubros como indumentaria, autos, alimentos y tecnología. Las principales marcas ya aplicaron rebajas del 10 al 20%, en un contexto donde los precios siguen siendo altos en comparación internacional, pero más competitivos que hace un año.
Expansión del crédito:
Según el BCRA, el crédito al sector privado creció 10% en abril, su mayor nivel en dos décadas. El dato más llamativo es el boom de hipotecas: se firmaron 10.429 en los primeros cuatro meses de 2025 entre CABA y Provincia, un 630% más que en el mismo período de 2024. También aumentaron los créditos prendarios (95,1%) y el sector automotor prevé vender 700.000 unidades este año.
Estabilidad cambiaria y uso de dólares “del colchón”:
El Gobierno incentiva el gasto de los dólares que la clase media ahorró fuera del sistema financiero. Con más argentinos viajando al exterior (1,4 millones en abril) y regresando con valijas cargadas, la estrategia oficial es doble: estimular el consumo y, a la vez, fortalecer los depósitos y reservas. Algunas entidades bancarias ya ofrecen tasas de hasta 5,5% en dólares.
El consumo masivo creció un 2% interanual, aunque de forma desigual. Como explica el especialista Guillermo Oliveto, la clase media actual está fracturada: una parte sigue cayendo, pero otra se siente más segura y vuelve a gastar.
Sin embargo, hay alertas. La relación cuota-ingreso sigue siendo un escollo para el acceso masivo al crédito hipotecario. Además, el sistema financiero muestra descalces: los préstamos al sector privado crecieron 101% real anual, frente a un alza de depósitos del 34%, según datos de Quantum.
Pese a estas advertencias, en el Gobierno creen que si se consolida la estabilidad hasta septiembre, con una inflación controlada y señales de bienestar, Milei llegará fortalecido a octubre. El objetivo es que el votante perciba que ya comenzó un cambio y que retroceder implicaría poner en riesgo sus ahorros o su nuevo nivel de consumo.
Con poco margen para relanzamientos políticos o anuncios grandilocuentes, Milei se aferra a la continuidad. Y apuesta a que, al igual que en los 90, el bolsillo incline la balanza.





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