El Ejecutivo trabaja en un proyecto de ley para reglamentar el artículo 101 de la Constitución y acortar los informes del jefe de Gabinete en el Congreso.

La Casa Rosada avanza en un proyecto para modificar el mecanismo de las visitas del jefe de Gabinete al Congreso, con el objetivo de acortar los informes mensuales y evitar extensas sesiones plagadas de repreguntas y consultas repetidas. La iniciativa está siendo elaborada por Oscar Moscariello, secretario de Relaciones Parlamentarias y principal enlace entre el Ejecutivo y el Legislativo.
Desde el oficialismo explicaron que se trata de una necesidad operativa y legislativa. Guillermo Francos, actual jefe de Gabinete, ya había manifestado públicamente las dificultades de este esquema durante su última presentación en Diputados, en abril pasado. “No es razonable este mecanismo que se ha impuesto de formular preguntas”, dijo entonces ante los legisladores.
Según establece el artículo 101 de la Constitución Nacional, el jefe de Gabinete debe concurrir al Congreso al menos una vez por mes, alternando entre ambas Cámaras, para informar sobre la marcha del gobierno. Sin embargo, esa obligación nunca fue reglamentada por una ley. Francos planteó que esa carencia genera una dinámica poco efectiva, con miles de preguntas por escrito, muchas de ellas repetidas, que deben ser respondidas en pocos días por cada ministerio.
Fuentes de La Libertad Avanza señalaron que solo el Ministerio de Economía recibió unas 1.000 preguntas previas a la última exposición del funcionario libertario. “Las sesiones después se convierten en pesadas y muchos legisladores aprovechan para el minuto de fama. Se pierde la seriedad”, expresaron desde el bloque.
El borrador del proyecto apunta, además de ordenar el procedimiento de preguntas, a establecer un tiempo límite para las sesiones. Algunas versiones indican que se podría fijar un máximo de entre tres y cinco horas por recinto. También se busca que las consultas se agrupen por temática para facilitar las respuestas y evitar superposiciones.
Durante ese mismo informe de abril, el diputado Miguel Ángel Pichetto cuestionó que los legisladores recibieran las respuestas con poca antelación. “Hoy a las 12 del mediodía los bloques recibimos las respuestas. Fueron notificados periodistas antes que nosotros”, advirtió. “Nadie pudo leer detenidamente las respuestas”, agregó.
Francos coincidió con el reclamo y aprovechó para volver a poner el tema sobre la mesa. “Tampoco hay una norma que diga con qué antelación ni de qué manera tienen que ser respondidas las preguntas. Las formas en las que concurre el jefe de Gabinete tienen que ser reglamentadas por una ley”, planteó.
La intención del Ejecutivo es presentar el texto a los presidentes de los principales bloques parlamentarios y buscar consenso político para su tratamiento. En paralelo, el Gobierno insiste en que el objetivo no es limitar la rendición de cuentas sino mejorar la calidad institucional del diálogo entre poderes.
Mientras tanto, la Casa Rosada estima que Francos volverá al Congreso en la segunda quincena de junio, esta vez para presentarse en el Senado.





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