EVANGELIO DEL DÍA🌾
Viernes 13 de Junio de 2025
Mateo 5, 27-32
Jesús dijo a sus discípulos:
Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio. Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Mt 5, 27-32:
💫Deseos
1) Corazón:
En estos últimos tiempos parece que la vida de todos es un libre comercio, donde casi que nos convertimos en un outsider y hasta nos rebajan o nos suben de precio existencial por lo que publicamos en las redes o nuestra performance o simplemente por con quiénes estuvimos. Basta ver que casi que ya nos cosificamos entre nosotros y hasta parece que ya no importa lo que sentimos.
2) Arráncalo:
Hay cosas y personas que tenemos que arrancar de nuestras vidas, no por el solo hecho de que nos hagan pecar, sino más bien porque no nos aportan a nuestra vida y hasta nos hacen perder la paz de lo que estamos llamados a tener en la vida. No dejes que las personas que te rodean corten tus sueños y tus ganas de vivir. Hay veces que es necesario cortar con ellos para poder vivir.
3) Abandona:
El Papá Francisco nos recordaba que muchas de las uniones matrimoniales son de manera inconsciente y que casi la mayoría de los que recurren al sacramento del matrimonio lo hacen por una tradición o por una cuestión cultural, más que por una convicción. Creo que debemos replantearnos, como católicos, si el matrimonio lo mostramos como es. Incluso a mí me pasa que trato de evitar asumir casamientos en otros lugares que no sean mi parroquia, porque temo ser parte de un show más que de administrar o testificar un sacramento. Hoy pidamos a Dios que nos enseñe lo que es amar y valorar más el sacramento matrimonial. Algo bueno está por venir.





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