Distanciados por la interna, Javier Milei y Victoria Villarruel homenajearon a Belgrano en actos separados

El Presidente encabezó la jura de cadetes en Palermo y la Vicepresidenta viajó a Rosario. “No hay otro lugar para estar que acá”, chicaneó Villarruel frente al Monumento a la Bandera.

En una nueva señal de fractura interna, el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel celebraron este viernes 20 de junio el Día de la Bandera en actos separados. Mientras el presidente encabezó un acto en el Campo Argentino de Polo junto a su gabinete, la vicepresidenta participó del acto central en Rosario junto al gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin.

Desde Palermo, el mandatario pronunció un discurso con tono crítico hacia la dirigencia política del pasado. “Durante años, la política utilizó a las Fuerzas Armadas como chivo expiatorio para reducirles el gasto en Defensa, bajo el argumento de que los uniformados eran los malos y los responsables de la decadencia nacional”, lanzó Milei, en el marco de la jura de los cadetes militares.

En esa línea, añadió: “Se llenaron la boca hablando de soberanía, como si la soberanía fuera agrandar el Estado para beneficiarse a sí mismos”.

La vicepresidenta Victoria Villarruel (Foto: Reuters)

En paralelo, Villarruel fue protagonista del acto tradicional en Rosario, frente al histórico Monumento a la Bandera, donde dejó una frase que sonó a mensaje directo para el presidente: “No hay otro lugar en Argentina para estar más que acá. ¿Qué mejor lugar para honrar a Manuel Belgrano?”, dijo ante los micrófonos de Cadena 3. Agradeció la invitación del gobernador santafesino y agregó: “El Monumento es el signo más distintivo de nuestra historia”.

El quiebre entre Milei y su compañera de fórmula no es nuevo, pero se ha profundizado en las últimas semanas. La vicepresidenta no fue saludada por el presidente durante el Tedeum del 25 de mayo y tampoco fue incluida en la caminata protocolar desde Balcarce 50 hasta la Catedral. “Roma no paga traidores”, lanzó el mandatario tras ese episodio.

El cortocircuito entre ambos ya había quedado en evidencia el 1 de marzo durante la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso. En esa ocasión, Milei interrumpió a Villarruel cuando ella intentó dar por finalizada la asamblea legislativa. “No te apures, todavía no terminé”, le dijo en tono seco, para luego evitar saludarla y dejarla fuera de la cena con ministros.

Además del destrato protocolar, el conflicto se trasladó al terreno político. Desde principios de 2024, Karina Milei excluyó a Villarruel del armado de listas y de las reuniones de gabinete. En la Casa Rosada la acusan de tener “agenda propia” y de alejarse del discurso unificado de la Libertad Avanza.

Uno de los puntos de mayor fricción fue la negativa de Villarruel al decreto 1112/24 que habilita a las Fuerzas Armadas a intervenir en territorio nacional ante amenazas no estatales. La vicepresidenta se mostró en contra públicamente, generando malestar en la mesa chica oficialista.

Tampoco tuvo el respaldo del Gobierno cuando se trató en el Senado el decreto que proponía a Ariel Lijo como juez de la Corte Suprema, iniciativa que fue rechazada con el voto negativo de varios legisladores aliados a Villarruel. Desde el Ejecutivo la acusan de “jugar en contra”.

El próximo capítulo del enfrentamiento tendrá lugar el miércoles 25 de junio, cuando el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se presente en el Senado para brindar el informe de gestión número 143. Allí volverá a cruzarse institucionalmente con la excompañera de fórmula de Milei, en medio de una interna que ya dejó de ser silenciosa.

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