22 de Junio
Una persona espiritual, llena del Espíritu, sabe compartir y busca la felicidad de los demás. No se aleja de los otros, sino que sabe descubrir a Jesús en ellos. Hay personas que se creen espirituales, pero en realidad están llenas de rencores y de orgullo, o no son capaces de hacer feliz a nadie. Entonces, en realidad, están lejos de Dios, porque nuestro amor al Dios invisible se manifiesta en el trato con los hermanos visibles: «El que no ama al hermano que ve, no puede amar a Dios, a quien no ve» (1 Juan 4,20). Por eso San Pablo llamaba carnales a los que vivían en la envidia y la discordia (1 Corintios 3,3).
Mientras los criterios de este mundo nos invitan a pensar en nosotros mismos, a acomodarnos lo mejor posible, a desentendernos de los demás, a consumir, a comprar, a no participar, el Espíritu Santo quiere impulsarnos siempre a la unidad, a la participación, al encuentro. Su impulso divino busca que todas las cosas y todas las personas se vayan armonizando en una maravillosa unidad. Él es Amor que une personas. Por eso, en este año somos llamados a integrarnos un poco más en la Iglesia, a quererla más, a buscar nuevas maneras de sentirnos parte de ella.
PILDORAS DE FE🌾
Muchas de las pruebas por las que estemos atravesando pueden ser la antesala de grandes bendiciones. ¡RESISTE!, Dios quiere sacar lo mejor de ti. Ninguna prueba te podrá sorprender si te percatas que ellas son señales que te anuncian la llegada de las bendiciones. Dios no abandona, no falla, no olvida, no se cansa, no te da la espalda; Él siempre estará muy cerca de ti ¡Buenos días!





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