Atucha II salió de servicio por 10 días: el Gobierno activa alertas para evitar cortes de luz

La central nuclear dejó de operar por tareas en la tapa del reactor. El sistema eléctrico pierde el 3% de la generación y el Ejecutivo monitorea posibles picos de demanda en pleno invierno.

En pleno inicio del invierno, la central nuclear Atucha II dejó de operar por tareas de mantenimiento que se extenderán por al menos 10 días, lo que obligó al Gobierno a activar mecanismos de prevención ante eventuales picos de consumo eléctrico. Según informó Nucleoeléctrica Argentina S.A., la empresa estatal que opera las centrales nucleares, el reactor fue paralizado por refacciones en la tapa, una intervención que no puede realizarse mientras está en funcionamiento.

La parada técnica implica una pérdida temporal de 745 MW, cerca del 3% del total de generación eléctrica, en un momento clave del año. A raíz de esto, la Casa Rosada y la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) pusieron en marcha un seguimiento constante de la demanda para evitar cortes de suministro, especialmente si se producen olas de frío intenso.

Para reparar la tapa del reactor, Atucha II sale del sistema por 10 días. (Foto: REUTERS/Eliana Raszewski)

“Atucha II fue detenida como parte de una parada planificada que tendrá una duración aproximada de 10 días. Todas las tareas se llevarán adelante cumpliendo con estrictos protocolos de seguridad”, informaron desde NASA mediante un comunicado.

Actualmente, la única central nuclear en actividad es Embalse, dado que Atucha I se encuentra inhabilitada por obras para extender su vida útil hasta 2047. Así, el parque nuclear argentino opera con capacidad reducida mientras el Gobierno refuerza el sistema con otras fuentes.

El Gobierno contrató 22 buques con gas por barco para garantizar suministro a las  generadoras térmicas de energía eléctrica a menor costo. (Foto: Drone TN).

Entre las medidas previstas para evitar sobresaltos se evalúa incrementar la generación térmica —utilizando gas o fueloil— y reforzar las importaciones eléctricas desde países vecinos como Brasil, Uruguay y Paraguay. Sin embargo, estas opciones son más costosas que la energía nuclear.

Otra alternativa sobre la mesa es aplicar programas de reducción voluntaria y remunerada del consumo para grandes usuarios y autogeneradores, aunque esa opción aún no fue implementada durante esta temporada invernal.

Según datos de Cammesa, la demanda del miércoles 25 de junio fue de 21.800 MW, por debajo del umbral previsto de 23.000 MW y lejos de los máximos históricos registrados durante el verano, cuando se superaron los 30.000 MW. La generación térmica aportó el 45% de la energía, las hidroeléctricas un 20%, las fuentes renovables el 22% y las nucleares un 6%.

La importación de energía eléctrica este miércoles 25 de junio antes de la parada programada de Atucha II. (Foto: Cammesa)

Además del monitoreo, el Gobierno autorizó la importación de 22 barcos con gas natural licuado (GNL) para cubrir la demanda térmica. De ese total, 14 ya fueron adjudicados y comenzaron a arribar al puerto de Escobar, mientras que los 8 restantes llegarán entre julio y agosto. La operación tendrá un costo estimado de US$600 millones, similar al del año pasado.

A diferencia de 2024, este año el gasoducto a Vaca Muerta —bautizado Presidente Néstor Kirchner durante la gestión anterior— opera con más de 20 millones de metros cúbicos diarios. También está activo el Reversal del Norte, que abastece al norte argentino y permite exportaciones a Brasil, aunque aún no alcanza su capacidad plena.

Por ahora, las proyecciones meteorológicas indican que no habrá un nuevo pico polar en los próximos días, lo que da margen al sistema para soportar sin sobresaltos la ausencia de Atucha II. No obstante, en la Casa Rosada siguen minuto a minuto la evolución del consumo eléctrico para evitar sorpresas.

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