Sábado 28 de Junio 2025
Lucas 2, 41-51
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.
Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».
Él les contestó:
«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?».
Pero ellos no comprendieron lo que les dijo.
Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Lc 2, 41-51:
💫Inmaculado Corazón de María
1) Iban:
La vida es un caminar y en el caminar podemos caernos, olvidarnos y hasta herirnos. Es por ello que la vida implica el desafío de salir. Claro que encerrados podemos estar más seguros de no golpearnos, pero podemos quedar enfermos o traumados. Por tanto hoy volvé a darte la oportunidad de jugarte y vivir la vida, porque la vida es riesgo y el arriesgarse implica confiar, confiar en uno y en Dios.
2) Subieron:
Nunca sabremos cuándo es suficiente lo que hacemos, pero María nos invita a mirar el cielo, a no caer en el legalismo de pagar culpa. Es subir y mirar la cruz porque hay un Dios que nos ama y nos deja a su Madre para amar a Dios. Pecado que es confrontado con la sangre de Cristo es borrado para siempre. El corazón de María nos invita a mirar la cruz y la resurrección. Nos recuerda que por más que nos esforcemos en mostrarnos signos de salvación nos muestra que es la gracia de Dios lo que nos lleva al cielo.
3) Templo:
No podemos darnos por vencidos, tenemos que seguir adelante y volver a buscar a Dios. Todos nos podemos equivocar. Tenemos que asumir la responsabilidad de disciplinar nuestras vidas para volver a caminar, incluso luego de haber cometido errores. Todos cometemos errores, pero la clave es volver a luchar y asumir nuestras responsabilidades. El equivocarse no quita autoridad, el remordimiento enmudece por miedo al qué dirán. Nuestro propósito en Dios no es compensar nuestro pasado, sino mirar lo que hacemos con Dios. Que el corazón de María nos ayude a mirar el corazón de Jesús. Algo bueno está por venir.
EVANGELIO DEL DÍA🌾
Sábado 28 de Junio 2025
Lucas 2, 41-51
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.
Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».
Él les contestó:
«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?».
Pero ellos no comprendieron lo que les dijo.
Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Lc 2, 41-51:
💫Inmaculado Corazón de María
1) Iban:
La vida es un caminar y en el caminar podemos caernos, olvidarnos y hasta herirnos. Es por ello que la vida implica el desafío de salir. Claro que encerrados podemos estar más seguros de no golpearnos, pero podemos quedar enfermos o traumados. Por tanto hoy volvé a darte la oportunidad de jugarte y vivir la vida, porque la vida es riesgo y el arriesgarse implica confiar, confiar en uno y en Dios.
2) Subieron:
Nunca sabremos cuándo es suficiente lo que hacemos, pero María nos invita a mirar el cielo, a no caer en el legalismo de pagar culpa. Es subir y mirar la cruz porque hay un Dios que nos ama y nos deja a su Madre para amar a Dios. Pecado que es confrontado con la sangre de Cristo es borrado para siempre. El corazón de María nos invita a mirar la cruz y la resurrección. Nos recuerda que por más que nos esforcemos en mostrarnos signos de salvación nos muestra que es la gracia de Dios lo que nos lleva al cielo.
3) Templo:
No podemos darnos por vencidos, tenemos que seguir adelante y volver a buscar a Dios. Todos nos podemos equivocar. Tenemos que asumir la responsabilidad de disciplinar nuestras vidas para volver a caminar, incluso luego de haber cometido errores. Todos cometemos errores, pero la clave es volver a luchar y asumir nuestras responsabilidades. El equivocarse no quita autoridad, el remordimiento enmudece por miedo al qué dirán. Nuestro propósito en Dios no es compensar nuestro pasado, sino mirar lo que hacemos con Dios. Que el corazón de María nos ayude a mirar el corazón de Jesús. Algo bueno está por venir.





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