Los mandatarios provinciales insisten en reformar el reparto del impuesto a los combustibles y el uso de los Aportes del Tesoro Nacional, pese al rechazo de Hacienda.

El conflicto entre el Gobierno nacional y los gobernadores por la distribución de recursos coparticipables se agudiza y los mandatarios provinciales le exigen al Gobierno respuestas. Tras una reunión con el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, los mandatarios provinciales no lograron consenso con Nación y comenzaron a trabajar en estrategias alternativas para mejorar su recaudación y reformar el reparto de fondos.
El planteo inicial de las provincias incluía una reforma en el esquema de distribución del Impuesto a los Combustibles Líquidos y una nueva fórmula para el manejo del excedente de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Sin embargo, desde el Ministerio de Economía rechazaron la iniciativa, alegando que la medida afectaría el equilibrio fiscal y comprometería el superávit alcanzado.

“Si se redistribuyen los ATN, se pone en riesgo el ordenamiento de las cuentas públicas”, habrían sido las palabras de Guberman, según trascendió de fuentes presentes en el encuentro.
Frente a la negativa de Nación, los representantes provinciales se retiraron del Ministerio de Economía y mantuvieron un nuevo encuentro a puertas cerradas en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), sin la participación de funcionarios nacionales. Allí comenzaron a delinear una nueva estrategia conjunta, evaluando ajustes técnicos a las propuestas existentes y explorando otros caminos para plantear nuevamente el reclamo.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ya había adelantado días atrás que el Ejecutivo no aceptaría el planteo provincial. “La propuesta que presentaron no es viable si se busca mantener el equilibrio fiscal”, afirmó en una entrevista radial. No obstante, dejó abierta la posibilidad de continuar el diálogo, algo que los gobernadores también consideran necesario, aunque reconocen que no esperaban una postura tan rígida por parte del Gobierno.
Mientras tanto, en varias provincias ya comenzaron a barajarse medidas para fortalecer la recaudación propia, ante la incertidumbre que generan los fondos federales. Algunas estudian reformas tributarias locales, ajustes en sus esquemas de inversión y una mayor coordinación entre distritos para compartir información fiscal y estrategias de gestión.
La tensión entre Nación y las provincias se mantiene latente y todo indica que el debate por los recursos coparticipables seguirá escalando. Con el Congreso como eventual campo de batalla, los gobernadores ya afinan nuevas iniciativas para reflotar el debate y recuperar capacidad financiera en un contexto económico cada vez más ajustado.





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