Javier Milei esperará hasta el límite legal para firmar los vetos mientras negocia apoyos con los gobernadores

El Ejecutivo busca sostener los vetos en el Congreso y depende de la restauración de las alianzas con algunos de los gobernadores con los que se peleó. El kirchnerismo presiona a los mandatarios peronistas para voltearlos.

El Gobierno trascendió que el presidente Javier Milei aguardará hasta el filo del plazo límite legal para firmar los vetos contra las leyes de movilidad jubilatoria, la reactivación de la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad, aprobadas este jueves en el Senado.

La razón de este tiempismo en el Ejecutivo es porque, en el medio, quieren volver a ganarse el apoyo de, al menos, algunos de los gobernadores provinciales, con los que el presidente se enemisto en relación a los fondos coparticipables. Con tener los necesarios que garanticen que los diputados y senadores defiendan los vetos o al menos no voten en su contra, alcanza para Balcarce 50.

Los gobernadores más proclives a volver a prestar apoyos a Javier Milei son aquellos alineados al radicalismo (Sadir en Jujuy, Leandro Zdero de Chaco) el PRO (Rogelio Frigerio de Entre Ríos, Ignacio Torres de Chubut, Orrego de San Juan), así como los de aquellos armados provinciales (Claudio Vidal en Santa Cruz, Gustavo Sáenz de Salta, Passalacqua /Rovira en Misiones), aunque tampoco desestiman un hipotético apoyo de gobernadores de extracción peronista (Osvaldo Jaldo de Tucumán, Raúl Jalil de Catamarca) sobre quienes también recae la presión del kirchnerismo en diputados y el Senado para resistir los vetos.

Los gobernadores tienen predisposición a escuchar propuestas del Gobierno para cambiar su posición, por lo menos en cuanto a los vetos sobre las leyes previsionales y de discapacidad, aunque esta disponibilidad no sería la misma respecto a vetar o discutir las leyes que se aprobaron este jueves que implican modificaciones en beneficio de los mandatarios (reforma del impuesto a los combustibles y adelantos del ATN).

Todo depende de cuánto les ofrezca el Ejecutivo para ganarse su favor y desarmar algunas de las posiciones combativas que tomaron en las últimas semanas alrededor de los fondos que desde la Casa Rosada les niegan bajo el argumento de la defensa del equilibrio fiscal.

El presidente tiene tiempo de firmar los vetos hasta consumidos los diez días hábiles posteriores de haberse aprobado las leyes que pretende anular. En este caso, hasta el lunes 21 de julio.

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