Desde el Ejecutivo, minimizan el traspié legislativo y atribuyen la caída de proyectos clave a factores electorales. Mientras tanto, preparan una estrategia para garantizar que el Senado y Diputados respalden los vetos presidenciales.

El Gobierno de Javier Milei atraviesa días de alta tensión política luego de una dura derrota en la Cámara de Diputados, donde la oposición logró avanzar con iniciativas que implican un alto costo fiscal, como el financiamiento universitario y la emergencia pediátrica, además de rechazar seis decretos de desregulación del Estado.
Desde La Libertad Avanza, sin embargo, atribuyen el traspié a un contexto marcado por el cierre de alianzas provinciales y por el impacto de las campañas electorales en curso, minimizando que se repita el escenario cuando llegue el momento de tratar los vetos presidenciales.
Fuentes cercanas al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, señalaron que “en esta época del año todos quieren votar causas nobles” y que la dinámica electoral en distritos clave como Córdoba influyó directamente en la votación. En ese caso, los libertarios enfrentan al armado del gobernador Martín Llaryora y del exmandatario Juan Schiaretti, lo que habría llevado a que diputados provinciales se mantuvieran en sus bancas y garantizaran el quórum para los proyectos opositores.
El Gobierno de Javier Milei atraviesa días de alta tensión política luego de una dura derrota en la Cámara de Diputados, donde la oposición logró avanzar con iniciativas que implican un alto costo fiscal, como el financiamiento universitario y la emergencia pediátrica, además de rechazar seis decretos de desregulación del Estado.
Desde La Libertad Avanza, sin embargo, atribuyen el traspié a un contexto marcado por el cierre de alianzas provinciales y por el impacto de las campañas electorales en curso, minimizando que se repita el escenario cuando llegue el momento de tratar los vetos presidenciales.
Fuentes cercanas al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, señalaron que “en esta época del año todos quieren votar causas nobles” y que la dinámica electoral en distritos clave como Córdoba influyó directamente en la votación. En ese caso, los libertarios enfrentan al armado del gobernador Martín Llaryora y del exmandatario Juan Schiaretti, lo que habría llevado a que diputados provinciales se mantuvieran en sus bancas y garantizaran el quórum para los proyectos opositores.
No obstante, el diagnóstico no es unánime dentro del bloque oficialista. Algunos legisladores advierten que la confrontación con gobernadores aliados, como Gustavo Sáenz en Salta u Osvaldo Jaldo en Tucumán, podría costar apoyos esenciales en votaciones futuras. De hecho, sectores que respaldaron al oficialismo en 2024 terminaron acompañando a la oposición en esta última sesión.
El revés en Diputados llega en un momento delicado: en las próximas semanas el Congreso tratará proyectos impulsados por las provincias para coparticipar el impuesto a los combustibles y repartir automáticamente los fondos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), además de debatir en el Senado las leyes sobre financiamiento universitario y la emergencia del hospital Garrahan, todas con media sanción opositora.
La Casa Rosada ya adelantó que vetará cualquier norma que comprometa el equilibrio fiscal, incluso si son aprobadas por amplias mayorías. En ese marco, Milei anunció en cadena nacional un proyecto de ley que impondrá sanciones penales a legisladores y funcionarios que aprueben presupuestos con déficit fiscal sin compensar con recortes equivalentes. “Cada peso nuevo que quieran gastar tiene que tener un nombre y un apellido, tienen que decir de dónde sale y a quién se le quita”, advirtió el presidente.
En el oficialismo confían en que podrán sostener el bloque de diputados y senadores que respaldaron los vetos el año pasado, conocidos internamente como los “87 héroes”. Aunque reconocen que el escenario político está atravesado por internas partidarias, como la del PRO en la Ciudad de Buenos Aires, aseguran que el mensaje de Milei reforzará la disciplina parlamentaria.
Para el Gobierno, la batalla que se viene no es sólo legislativa: es también un pulso por el relato económico. Milei busca instalar que aprobar leyes sin financiamiento es retroceder en el ajuste que, según insiste, permitió ordenar las cuentas públicas. La oposición, en cambio, apunta a exponerlo como un presidente que prioriza el déficit cero por sobre áreas sensibles como educación y salud.
En las próximas semanas, la tensión en el Congreso será un termómetro no sólo de la fortaleza parlamentaria de La Libertad Avanza, sino también del clima político en plena campaña electoral. El desenlace marcará si el revés en Diputados fue un accidente pasajero o una señal de que la resistencia legislativa al plan libertario comienza a consolidarse.





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