EVANGELIO DEL DÍA🌾
Martes 12 de Agosto 2025
Mateo 18, 1-5. 10. 12-14
Los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: «¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?»
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian y no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos. El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial.
¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Mt 18, 1-5. 10. 12-14:
💫El más grande
1) El reino:
Lo que uno siempre debe trabajar es la humildad; porque allí está la realidad de la vida. El caminar en la soberbia puede hacerte perder el estribo y puedes inventarte ser alguien que no sos. Me ha tocado ver gente que cambió muchísimo luego de un puesto o de un cargo. Como diría un amigo mío: “si quieres saber cómo es una persona realmente, dale poder y verás cómo es en verdad”. Por tanto, no dejes que te transforme un cargo o un poco de popularidad. Aprende a ser vos incluso con los cargos y con la popularidad. No hay nada más valioso en la vida que ser auténtico.
2) En medio:
En esta vida, la vida misma te hace caminar en el medio. No busques llamar la atención para decir “aquí estoy”. Recuerdo un sacerdote que, cuando íbamos a encuentros de curas o encuentros eclesiales, se desesperaba por saludar obispos. Es como que en su inconsciente decía: “aquí estoy, mírenme”. Hay veces que en la vida andamos buscando que nos miren, para que nos den algo. Eso ya no es ser servicial con el otro, sino un mendigo del otro, busco para que me dé.
3) Ovejas:
Todos somos buscados por Dios y lo hermoso es que Dios no se cansa de buscarnos. Tiene necesidad de un encuentro sabiendo nuestras flaquezas, porque la garantía de la santidad no pasa por tu voluntarismo, sino por hacer la voluntad de Dios. Algo bueno está por venir.





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