La diputada electa advirtió que Argentina necesita aumentar el PBI y las exportaciones para salir de la crisis y alertó sobre el deterioro en infraestructura y empleo por el “efecto stock”.
Flavia Royón, diputada provincial electa y exsecretaria de Energía de la Nación, consideró que “por primera vez se está hablando con mucha responsabilidad y conciencia” del déficit fiscal, pero advirtió que el ajuste por sí solo no resolverá los problemas estructurales del país. “La salida de Argentina más que seguir ajustando y ajustando tiene que pasar por aumentar nuestro producto bruto y nuestras exportaciones”, afirmó.
Royón describió un escenario económico “muy complejo” marcado por la pandemia, el impacto de la guerra entre Rusia y Ucrania en los precios internacionales, la peor sequía en un siglo y un elevado nivel de endeudamiento. Estimó que el país tardará “más de dos años” en normalizar su situación, y que para lograrlo “sin una macroeconomía ordenada no hay crecimiento posible”.
Si bien destacó como un acierto del gobierno de Javier Milei la eliminación de intermediarios en los beneficios sociales, cuestionó recortes en áreas sensibles como discapacidad y la eliminación de la moratoria previsional. También criticó la falta de una política industrial y de crecimiento en la agenda.Royón advirtió sobre el “efecto stock” en infraestructura y empleo: “Podés eliminar vialidad y las rutas todavía van a andar un poco bien porque venís con un stock previo, pero eso se va deteriorando. Lo mismo en la industria: todavía no hay números alarmantes de desempleo porque el sector resiste antes de despedir, pero eso no es sostenible”.
Finalmente, subrayó que “lo más importante es cuidar el empleo y la inflación” y explicó que los buenos números del oficialismo se deben a que “la gente le está pidiendo a la política esto: ordenar y bajar el gasto”.
La exsecretaria de Energía de la Nación advirtió que firmas de afuera se asocian ficticiamente con empresas salteñas para cumplir con los cupos, y pidió reglas que prioricen la contratación genuina en la provincia.
Royón, advirtió que la normativa vigente se presta a maniobras para acreditar falsamente la condición de proveedor local, y reclamó ajustes que prioricen la contratación de mano de obra y servicios genuinamente salteños.
Royón señaló que la Ley de Proveedores Locales de Salta, a pesar de su objetivo inicial de fomentar la participación de empresas provinciales en grandes proyectos, presenta vacíos que permiten distorsiones. “Echa la ley, echa la trampa: empresas de afuera se asocian ficticiamente con firmas locales sin experiencia para cumplir con el porcentaje exigido”, alertó.
La legisladora sostuvo que es necesario diferenciar entre tipos de servicios, proteger especialmente a los que tienen menor barrera de entrada y establecer un esquema de preferencia que priorice lo local, luego lo regional y lo nacional, antes que lo extranjero. También enfatizó que la “licencia social” se obtiene cuando el trabajo y los insumos provienen del lugar donde se desarrolla el proyecto.
En referencia al caso del servicio de catering en la minera Mansfield, Royón explicó que si bien la empresa contratada debe contar con capacidad técnica y financiera para atender campamentos de gran escala, la mano de obra y los proveedores secundarios —como panaderías y abastecedores— deben ser de la zona. “No necesariamente la firma principal tiene que ser local, pero sí debe existir un mecanismo que garantice competencia sana y real”, concluyó.





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