EVANGELIO DEL DÍA🌾
Jueves 4 de Septiembre de 2025
Lucas 5,1-11
En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.»
Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.»
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Lc 5, 1-11:
💫Para escuchar
1) La multitud:
Cuando medito estas partes de la vida de Jesús me encanta ver cómo Él mantiene su identidad ante la multitud, una de las cosas más difíciles en estos tiempos, porque la gente nos puede hacer ser algo que no somos, o simplemente llevarnos a actuar como ellos quieren, dejando de ser nosotros. Hoy Jesús mismo nos recuerda que podemos andar en millones de cosas y con muchísimas personas, pero no podemos dejar de ser lo que somos y recordar la misión que tenemos en este mundo.
2) Limpiando:
Nunca te olvides que, desde lo más ordinario de nuestras vidas, podemos llegar a lo extraordinario. Porque no es necesario que seas un fervoroso perteneciente a la institución para trabajar en nombre de Cristo, basta con la actitud de ayudar y de poder escuchar lo que Dios quiere de ti, para poder hacer una gran obra en los demás. En el trabajo cotidiano uno puede también evangelizar, hasta con un simple “cómo estás”
3) Aléjate:
Me encanta esta parte del evangelio, porque Pedro se reconoce pecador y débil, pero Jesús le muestra esa cercanía, Jesús vino a buscar a todos, no a algunos. Por eso me entristece ver gente que parece que le encanta decir “te vas a ir al infierno”. Yo, que me siento un fariseo en recuperación, aprendí que Dios da oportunidad a todos. Porque verdad con caridad es justicia, pero caridad sin verdad y sin justicia es malentender la misericordia de Dios y sentirse en un autojustificare. Algo bueno está por venir.





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