El hecho quedó registrado en video y generó una ola de repudio en redes sociales: el joven atrapó a las aves, las cargó en un auto y luego las soltó en la pileta de su casa, un ambiente dañino para su salud.

Un repudiable episodio de maltrato animal se registró este fin de semana en la Ciudad de Buenos Aires y generó indignación en redes sociales. Un joven fue filmado mientras robaba dos gansos de los Lagos de Palermo, los subía a un auto y luego los arrojaba a la pileta de su casa, como si fueran un objeto de entretenimiento.
Las imágenes muestran que el accionar no fue casual. El joven, de unos 20 años, llevó pan hasta la orilla del lago para atraer a las aves, y cuando se acercaron confiadas, las tomó del cuello de manera brusca y las metió en un vehículo estacionado sobre la avenida Sarmiento. Todo el proceso fue filmado por un acompañante, lo que revela que el hecho estaba planificado.
En una segunda secuencia del video, ya dentro de su domicilio, se observa cómo los gansos nadan en una pileta con agua clorada. Este tipo de ambientes resulta extremadamente perjudicial para las aves acuáticas, ya que el cloro puede provocarles irritaciones en la piel, lesiones en las patas y hasta graves problemas digestivos si lo ingieren. Además, al ser apartados de su hábitat natural, se ven privados de sus rutinas de alimentación y de la vida en comunidad con otras especies del lago.
El caso no tardó en viralizarse y generó fuertes críticas en redes sociales, donde cientos de usuarios exigieron que se apliquen sanciones ejemplares. “No es gracioso, es crueldad”, escribió una usuaria en X (ex Twitter). Otro mensaje resaltó: “Es maltrato animal y también un robo, no puede quedar impune”.
El episodio no solo expone una actitud irresponsable y cruel hacia los animales, sino también un delito en el espacio público. Los Lagos de Palermo, uno de los pulmones verdes más importantes de la Ciudad, son el hogar de diversas especies que forman parte del patrimonio natural porteño.
La Ley 14.346 sanciona el maltrato animal y contempla penas de prisión y multas económicas para quienes cometan actos de crueldad. Desde organizaciones proteccionistas advirtieron que este tipo de situaciones se repiten con mayor frecuencia de la que se cree, aunque pocas veces quedan documentadas con tanta claridad.
Vecinos de la zona ya habían denunciado hechos similares en el pasado, cuando jóvenes se acercaban a las orillas para molestar a las aves o intentaban sacarlas del agua para tomarse fotos. Sin embargo, en esta ocasión la premeditación, el traslado y la exposición de los gansos en un entorno hostil hicieron que el caso tomara mayor relevancia pública.
Mientras la Justicia analiza los pasos a seguir, el video continúa circulando y sumando mensajes de repudio. Lo que comenzó como una “broma” filmada por un grupo de jóvenes terminó convirtiéndose en un hecho que reaviva el debate sobre la falta de conciencia y el respeto hacia la fauna urbana de la Ciudad.





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