Empresarios, funcionarios y líderes de opinión se reúnen en el 61° Coloquio de IDEA para debatir sobre competitividad con la ausencia del Presidente, quien no participa por tener “compromisos de gestión”.
Mientras Argentina atraviesa un momento clave de su ciclo político y económico, y a pocos días de las elecciones legislativas, más de 1000 referentes del sector privado se dan cita en el 61° Coloquio de IDEA, bajo el lema “Juega Argentina”.
Aunque el eje del evento es la competitividad, el verdadero trasfondo es la pregunta que muchos no se atreven a formular en voz alta, “¿qué viene después?”.
El ausente más resonante será el propio presidente Javier Milei, quien declinó su participación por “compromisos de gestión”.
Mientras Argentina atraviesa un momento clave de su ciclo político y económico, y a pocos días de las elecciones legislativas, más de 1000 referentes del sector privado se dan cita en el 61° Coloquio de IDEA, bajo el lema “Juega Argentina”.
Aunque el eje del evento es la competitividad, el verdadero trasfondo es la pregunta que muchos no se atreven a formular en voz alta, “¿qué viene después?”.
El ausente más resonante será el propio presidente Javier Milei, quien declinó su participación por “compromisos de gestión”.
En su lugar, hablará su vocero Manuel Adorni, y de forma virtual lo hará el ministro de Economía, Luis Caputo, desde Estados Unidos, donde participa de reuniones con el FMI y el Banco Mundial.
También estarán presentes Federico Sturzenegger, Julio Cordero y varios gobernadores provinciales.
“Tenemos la responsabilidad de salir a competir”, afirmó Mariano Bosch, presidente del Coloquio y CEO de Adecoagro, marcando el tono de un evento donde los empresarios no solo reclaman, también asumen parte del desafío.
El encuentro se da en un contexto enrarecido: inquietud por el impacto de las legislativas del 26 de octubre, dudas sobre el rumbo económico, nerviosismo tras la cumbre Milei-Trump y una recuperación que aún no se siente en todos los sectores.
Según una encuesta previa de IDEA, el empresariado muestra un “optimismo moderado”: valora la baja inflación y el superávit, pero alerta por el freno del consumo, la carga fiscal y la falta de talento.
F: Cronista





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