El Presidente confía en sellar un acuerdo político con el macrismo y otros sectores para avanzar con su agenda de reformas tributaria y laboral. Mauricio Macri respaldó públicamente la idea, mientras los mandatarios provinciales se mantienen cautelosos.

Cuando todavía no terminó la campaña de cara a las elecciones legislativas, el oficialismo y el PRO comenzaron a impulsar la idea de una “nueva mayoría” parlamentaria que le permita al presidente Javier Milei avanzar con las reformas que considera prioritarias: la laboral y la tributaria. Pero mientras La Libertad Avanza busca sumar aliados, los eventuales socios reclaman gestos de apertura por parte de la Casa Rosada.
Las últimas derrotas del oficialismo en el Congreso —donde se rechazaron vetos y se cayeron decretos— encendieron alertas en Casa Blanca, que en medio de negociaciones financieras pidió a los funcionarios argentinos dar señales de gobernabilidad. Desde hace meses, el Gobierno negocia una asistencia económica y futuras inversiones millonarias, condicionadas a brindar seguridad jurídica.
En ese contexto, el primer mandatario abrió conversaciones políticas con el expresidente para coordinar una hoja de ruta entre ambos espacios. Se reunieron dos veces en Olivos tras las elecciones bonaerenses y coincidieron en que el próximo paso será ampliar el poder parlamentario para asegurar la aprobación de leyes clave.

Los gobernadores, en cambio, se mantienen más cautelosos. Aunque algunos estarían dispuestos a acompañar las reformas si son “razonables”, exigen que el Ejecutivo modifique su estilo de conducción y abra el diálogo institucional. Un grupo de mandatarios incluso conformó el espacio “Provincias Unidas” para fortalecer su poder de negociación frente a la Casa Rosada.
Macri, por su parte, volvió a respaldar públicamente al Gobierno. A través de redes sociales, señaló que “para dejar atrás el estancamiento y pasar de la estabilidad al crecimiento es fundamental construir una nueva mayoría que no se limite a una sola fuerza política”. El mensaje fue celebrado por el asesor presidencial Santiago Caputo, quien remarcó que el país “necesita una mayoría reformista que empuje los cambios de fondo en el Congreso”.

El PRO también empezó a prepararse para ese escenario. El jefe de bloque en Diputados, Cristian Ritondo, reunió a dirigentes en La Plata para avanzar en una estrategia parlamentaria conjunta y advirtió sobre la “falta de mayoría” que condiciona al Gobierno. “Hay que pasar a la ofensiva”, dijo en declaraciones públicas.
En paralelo, Luis Caputo mantuvo reuniones con referentes opositores dialoguistas y con Barry Bennett —asesor de Donald Trump—, en las que también participaron Rodrigo de Loredo y Miguel Ángel Pichetto. El objetivo: tender puentes para garantizar el respaldo legislativo a las reformas que Milei quiere impulsar en 2026.
Mientras tanto, algunos gobernadores remarcan que no discutirán acuerdos antes del 26 de octubre. “Después de las elecciones veremos cómo queda todo y nos sentaremos a hablar, antes no”, afirmó un mandatario patagónico.





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