Las medidas buscan garantizar salarios dignos, mejorar el acceso a la salud infantil y fortalecer el sistema universitario, pero dependerán de que el Congreso asigne los recursos necesarios para su puesta en marcha.

El Gobierno promulgó dos leyes clave para la educación y la salud cuyos vetos fueron rechazados por el Congreso y representaron un traspié para el presidente Javier Milei, pero postergó su aplicación.
Por un lado se encuentra la que busca garantizar el financiamiento de las universidades públicas y la recomposición salarial de sus trabajadores; por el otro, la ley emergencia sanitaria en pediatría y en las residencias médicas – conocida como Ley Garrahan.
Ninguna se ejecutará hasta que el Congreso definan claramente las fuentes de financiamiento y se asignen los fondos en el presupuesto nacional.
La norma sobre universidades promete presupuestos actualizados por inflación, salarios dignos para docentes y no docentes, paritarias mensuales y becas para estudiantes en situación de vulnerabilidad.
La ley pediátrica, en tanto, busca garantizar atención médica de calidad para niños y niñas, reforzar áreas críticas como oncología y neonatología, y mejorar las condiciones laborales de residentes.
El Decreto 760/2025 publicado este martes pospuso su implementación por una supuesta la falta de recursos en el Ministerio de Salud y la necesidad de no comprometer otros programas esenciales.
F: Nexofin





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