EVANGELIO DEL DÍA🌾
Viernes 9 de Enero de 2026
Marcos 6, 45-52
Después que se saciaron los cinco mil hombres, Jesús en seguida apremió a los discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran hacia la orilla de Betsaida, mientras él despedía a la gente. Y después de despedirse de ellos, se retiró al monte a orar. Llegada la noche, la barca estaba en mitad del lago, y Jesús, solo, en tierra. Viendo el trabajo con que remaban, porque tenían viento contrario, a eso de la madrugada, va hacia ellos andando sobre el lago, e hizo ademán de pasar de largo. Ellos, viéndolo andar sobre el lago, pensaron que era un fantasma y dieron un grito, porque al verlo se habían sobresaltado.
Pero él les dirige en seguida la palabra y les dice: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo.»
Entró en la barca con ellos, y amainó el viento. Ellos estaban en el colmo del estupor, pues no habían comprendido lo de los panes, porque eran torpes para entender.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Mc 6, 45-52:
💫Subir a la barca
1) Retiro:
Hay veces que tenemos que tomar distancia de situaciones para poder ver mejor, pero también es necesario tomar distancia para poder hablar con Dios de lo que nos pasa. Incluso el retirarse implica soltar personas o situaciones. Cuando soltamos personas no es porque no nos interesen, sino porque nosotros no les interesamos a ellos. Sé que es duro y es fuerte. Entonces tómate ese tiempo para distanciarte y meditar en tu corazón.
2) Barca:
Hay una frase que dice “No te ahogas por caer en el agua, sino por permanecer en ella”. Por tanto, rema tu vida y deja de generarte ahogos que no son necesarios, trabaja tu mente y tu corazón para que puedas mirar tu objetivo y tu mirada de vida. Aprende a conocer tu interior para poder dar un cambio a tu exterior. Porque lo que logras trabajando en tu interior puede fortalecer tu corazón a lo largo de tu vida y sobre todo, para lo que enfrentarás en tu exterior.
3) Gritar:
No dejes de buscar a Jesús en tu vida y en esta vida recordá que Jesús está aunque no lo veas y hasta incluso aunque no lo sientas. Porque en esta vida estamos llamados a buscar a Dios más que a sentirlo. Estamos llamados a conocerlo más que gustarlo. Porque en la vida vamos comprendiendo que la interioridad con Dios te lleva a encontrarlo. Algo bueno está por venir.





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